La Unión de Medianos y Pequeños Industriales de la Harina (UMPIH) ha soltado la buena nueva, ¡y de qué manera! Han valorado positivamente el decreto 672-26, promulgado por el mismísimo presidente Luis Abinader, como un verdadero espaldarazo para las Mipymes de producción nacional. Esta pieza legal, según el reporte, busca fortalecer la participación de este vital sector en las compras públicas, una iniciativa que tiene a muchos empresarios pequeños con una sonrisa de oreja a oreja. Es que, cuando el Estado se activa y le mete el pecho a apoyar lo de aquí, el país entero gana.
La organización, que agrupa a un buen ‘coro’ de industriales del patio, destacó que esta disposición es un antes y un después. El decreto establece mecanismos claros para que las instituciones públicas, que estén bajo su sombrilla, programen y destinen partidas específicas de sus procesos de adquisición a las mipymes industriales. Esto no es cualquier ‘vaina’; significa que se está garantizando un pedazo del pastel de las compras estatales para los que, día a día, con sudor y esfuerzo, levantan la producción nacional, siempre bajo el marco de la legislación vigente sobre compras y contrataciones públicas.
Para el sector de las panaderías, esta medida es como agua de mayo en tiempo de sequía. Representa una oportunidad ‘chula’ para ampliar su participación como suplidoras del Estado, especialmente en los procesos de adquisición de alimentos sólidos que maneja el Instituto Nacional de Bienestar Estudiantil (INABIE). Imagínense ustedes, que las panaderías de barrio, esas que hacen el pan más rico y fresquecito, puedan suplir a nuestras escuelas. ¡Eso es una ganancia por donde quiera que se le mire! Además de que asegura un sustento para los pequeños y medianos productores, garantiza la calidad y frescura de lo que comen nuestros muchachos.
La UMPIH no se ha quedado de brazos cruzados. Según la noticia, mantienen una comunicación y coordinación ‘jevi’ con las autoridades del INABIE y también del DASAC. Su meta es clara: contribuir para que más panaderías, que cumplan con todos los requisitos legales, técnicos y de calidad, puedan subirse a este ‘tren’ y participar en estos procesos de compra. Es un trabajo arduo, de mucha articulación, pero que, a la larga, beneficia a un sinnúmero de familias dominicanas que viven del pan nuestro de cada día.
Desde la perspectiva de la UMPIH, el decreto 672-26 es más que un simple papel firmado; es una herramienta potentísima que puede contribuir de forma directa al fortalecimiento de la producción nacional. Y no solo eso, ¡qué va! También es un catalizador para la generación de empleos dignos y estables. Cuando las mipymes venden más al Estado, tienen que producir más, y para producir más, necesitan más manos. Es un ciclo virtuoso que impulsa la economía desde abajo hacia arriba, dinamizando las comunidades y apostando por el talento y la laboriosidad del dominicano.
Históricamente, las mipymes han enfrentado un viaje de obstáculos para insertarse de lleno en el gran esquema de las compras gubernamentales. A menudo, las exigencias, la burocracia o la competencia con empresas de mayor envergadura han sido un ‘dolor de cabeza’. Este decreto, sin embargo, parece querer cambiar esa narrativa, creando un terreno más fértil y equitativo. Es un reconocimiento al ‘tigueraje’ y a la resiliencia de nuestros emprendedores que, a pesar de todo, se mantienen firmes y con la visión de aportar al desarrollo del país.
En esencia, lo que está pasando es una apuesta fuerte por lo nuestro. Cuando las instituciones públicas le compran a las mipymes locales, el dinero se queda circulando aquí mismo, en el barrio, en el pueblo. Esto fortalece la economía circular, apoya a los negocios de la esquina, y le da un ‘subidón’ a la confianza de los pequeños y medianos industriales. Es una señal clara de que el país está echando pa’lante, valorando el esfuerzo local y construyendo un futuro más próspero para todos. Es de lo más bien que el gobierno y el sector privado trabajen en un mismo ‘coro’ para el bien de la gente.Si te ha gustado este artículo, ¡compártelo con tus amigos, o déjanos un comentario!




