¡Ay, mi madre! La economía de Medio Oriente, África del Norte, Afganistán y Pakistán está metida en un ‘aprieto’ que no es para jugar, según el último informe del Banco Mundial. La noticia, publicada ayer, revela que la región entera se va a contraer un promedio del 2.1% en este 2026, lo cual es un ‘palo’ bien fuerte si consideramos que el año pasado creció un 3.3%. ¿Y qué causó esta ‘vaina’? Pues la guerra que armaron Estados Unidos e Israel contra Irán desde febrero y, en particular, el temido Cierre de Ormuz que ha paralizado el tráfico marítimo de una manera que ni te imaginas.
Aquí es donde la cosa se pone más interesante y rara a la vez. Históricamente, en crisis pasadas, los países que producían petróleo en la región siempre salían ganando un ‘viaje’ de dinero por el alza del crudo. Pero ahora, con el Cierre de Ormuz y el lío en el mar, la vaina cambió de patrón. El informe del Banco Mundial señala que los países del Consejo de Cooperación del Golfo (CCG), que son los grandes exportadores, verán una caída media del 4.3%. ¡Qué ‘chulo’ ni qué ocho cuartos! Por otro lado, las naciones importadoras, las que siempre sufren, este año van a resistir el golpe y hasta crecerán un 4.3%, a diferencia del 3.9% que proyectaban para 2025. ¡Esa es la sorpresa del año!
Pero no solo es el petróleo el que está en un ‘jumo’. El documento del Banco Mundial también nos advierte de un golpe ‘duro y a la cabeza’ para sectores vitales como el turismo, la aviación y la logística. Piensen en el ‘tigueraje’ que eso significa para los vuelos, la entrada de turistas y el transporte de mercancías. Como si fuera poco, veremos un ‘repunte’ en la inflación que nos va a poner los pelos de punta, todo por el encarecimiento de los alimentos y los fletes. Es como si todo se estuviera confabulando para encarecer la vida, una situación que, aunque lejos, termina afectando el bolsillo de la gente ‘de una manera u otra’ en el mundo entero.
Ante este panorama que no está para ‘chercha’, Ousmane Dione, quien es el vicepresidente del Banco Mundial para la región, ha salido al frente. Él urgió a los gobiernos a meterle ‘con to” para proteger a los hogares más vulnerables, esos que siempre son los que más sufren en estas situaciones, y también a restaurar las infraestructuras que se han visto afectadas. Es un llamado a la acción para evitar que el ‘aprieto’ se convierta en una catástrofe de mayores proporciones, demostrando que, incluso en medio de la tormenta, la planificación es clave.
A pesar de que el escenario pinta ‘gris tirando a negro’, Dione dejó una pequeña ‘lucecita’ de esperanza. Habló de un posible rebote económico regional del 7.8% para 2027, ¡casi el doble de la caída actual! Pero ojo, esto solo sería posible si el conflicto que tiene a la región en vilo lograra remitir, o sea, si se acabara el ‘coro’ de la guerra para finales de este año. Ojalá que así sea, porque la verdad es que nadie quiere ver al mundo metido en más ‘líos’ económicos. Estamos hablando de millones de vidas en juego, y un futuro incierto que nos tiene a todos con los ojos bien abiertos. La situación es compleja, pero no perdemos la fe en que se encuentre una solución ‘bacana’.
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