¡Klk, mi gente! La República Dominicana se lució en un debate regional de peso. Según la noticia, el director ejecutivo del Consejo Nacional de Competitividad (CNC), Peter A. Prazmowski, moderó una mesa crucial sobre macroeconomía y Fiscalidad Sana en el Cuadragésimo Primer Período de Sesiones de la Cepal. El ‘coro’ de la actividad fue en Santiago de los Caballeros, donde se abordaron los desafíos económicos más candentes de América Latina y el Caribe. Una vaina de altura que puso a nuestro patio en el mapa de las discusiones importantes.
El encuentro reunió a un tigueraje de especialistas de la academia, el sector público y organismos multilaterales, todos con la misión de intercambiar ideas sobre cómo lograr la sostenibilidad fiscal y un crecimiento económico real. La discusión se centró en las condiciones necesarias para que los países de la región avancen hacia mayores niveles de desarrollo. Era una oportunidad jevi para que las mentes más brillantes de la región pusieran sus conocimientos sobre la mesa, buscando soluciones para que la gente progrese y el bolsillo de la nación esté más holgado.
Prazmowski, con una visión clara, subrayó la necesidad imperante de construir una relación sostenible entre la estabilidad macroeconómica y un crecimiento robusto. Su punto era que las políticas económicas deben ser un verdadero motor para ampliar las oportunidades de desarrollo en toda la región. ¡Porque, señores, la estabilidad económica por sí sola no es suficiente si no se traduce en beneficios tangibles para el pueblo, en opciones reales para que todo el mundo pueda echar pa’lante!
El director del CNC profundizó, indicando que la estabilidad macroeconómica, aunque esencial, requiere un complemento: acciones para elevar la productividad, fortalecer el capital humano —que es la gente, nuestra mayor riqueza— y mejorar el ambiente de inversión. Además, resaltó la importancia de una gestión fiscal con responsabilidad, que sepa movilizar y usar eficazmente los recursos públicos, siempre protegiendo las inversiones que son vitales para el desarrollo. Es un equilibrio delicado, un coro que hay que saber dirigir para que la economía no se ponga agria.
Al referirse a la experiencia dominicana, Prazmowski destacó cómo estos desafíos se vinculan con la Meta RD 2036, una iniciativa ambiciosa que busca duplicar el tamaño de nuestra economía y alcanzar el desarrollo pleno del país para ese año. En ese contexto, hizo hincapié en la necesidad de traducir esas aspiraciones nacionales en prioridades concretas y acciones que realmente permitan avanzar hacia los resultados esperados. Porque no es solo cuestión de soñar, sino de trabajar de una vez y con propósito.
La mesa de debate contó con la participación de figuras internacionales de peso, incluyendo a José Antonio Ocampo, profesor emérito de la Universidad de Columbia; Martín Francos Rodríguez, quien según la noticia era viceministro de Planificación e Inversión Pública del Ministerio de Hacienda y Economía de la República Dominicana; Rodrigo Arim, director de la Oficina de Planeamiento y Presupuesto de Uruguay; y Oscar Valencia, asesor económico regional del BID. Un grupo selecto para una discusión de esta magnitud.
La presencia del director ejecutivo del CNC en este importante espacio regional no fue una chercha cualquiera. Reafirmó el compromiso institucional del Consejo con el diálogo técnico y con la articulación de iniciativas que buscan fortalecer la competitividad, impulsar la productividad y promover un crecimiento económico sostenible en la República Dominicana. Es una señal bacana de que estamos activos, buscando lo mejor para nuestra gente y para que el país siga brillando con luz propia en la región.
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