¡Qué ‘vaina’ más chula está pasando debajo de las aguas de Punta Cana! Mientras uno disfruta de las playas de ensueño, un equipo de científicos dominicanos está metiendo mano de lo lindo para proteger nuestros preciados arrecifes. El Centro de Innovación Marino (CIM), una iniciativa de la Fundación Grupo Puntacana, no es un relajo; su misión principal es investigar, restaurar y conservar los Corales, esos que son la base de uno de los ecosistemas más importantes de nuestro Caribe. Es una labor que va más allá de la vista, pero que impacta directamente nuestro paraíso terrenal.
Este centro opera en un sitio que es puro oro marino: el Santuario Marino Arrecifes del Sureste. Esta área protegida, creada por el Ministerio de Medio Ambiente en 2009, es la segunda más grande del país, cubriendo casi 1,300 kilómetros de costa. Desde 2018, la Fundación Grupo Puntacana se unió a un coro público-privado para manejar este santuario, donde habitan Corales de todo tipo, peces y algas que no solo sostienen la vida marina, sino que también son el plato fuerte para las comunidades costeras que dependen de estos recursos.
Aunque la Fundación lleva más de dos décadas en esto de la conservación marina, el CIM como estructura formal es bastante reciente, inaugurado en abril de 2026. Es una instalación única en el país, pionera en abarcar el ciclo de vida completo de los corales y parte de su ecosistema, incluyendo peces y algas. Pero no es solo para científicos, ¡no, qué va! Su visión es ser un ‘museo vivo’, un espacio donde estudiantes, comunitarios y hasta los turistas puedan ver de cerca y aprender de esta ‘chercha’ tan vital.
El proyecto estrella del CIM es, sin duda, su vivero de coral, el más antiguo de la República Dominicana, establecido allá por el 2004. Aquí se cultivan Corales con una técnica llamada jardinería marina, buscando acelerar la recuperación de esos arrecifes que han sido afectados por el cambio climático. Con 32 tanques que tienen la capacidad de duplicarse y siete ambientes controlados para aclimatar los Corales antes de trasplantarlos al mar, el centro tiene bajo estudio más de 24,000 fragmentos de Corales, representando 94 genotipos resistentes a condiciones adversas. ¡Un ‘tigueraje’ de primer nivel para asegurar su futuro!
La ciencia que se maneja aquí es ‘jevi’. Utilizan técnicas avanzadas como la microfragmentación, que divide pedacitos de coral para que crezcan más rápido, y la fertilización asistida, que ayuda a crear nuevas colonias y a mantener la diversidad genética. La idea es también ampliar la reproducción sexual de coral en cautiverio, un método que promete ser más rápido y eficiente que la reproducción asexual que se ha usado mayormente. Además, están reproduciendo peces nativos de nuestro Caribe, como el bocayate, el pez loro y el pez payaso, vitales para el ecosistema arrecifal.
El CIM no anda solo en esta ‘vaina’. Trabaja mano a mano con organizaciones y universidades de peso de Estados Unidos, Australia y el Caribe, como The Nature Conservancy y Rutgers University, entre otras. Y como si fuera poco, desde 2017 tienen una alianza con Roger Williams University para un programa chulísimo de reproducción de peces locales, erizos y cangrejos. Lo más ‘bacano’ es que este programa capacita y emplea a pescadores y mujeres de las comunidades cercanas, integrándolos activamente en la conservación. ¡Eso sí es progreso del bueno!
Este centro es el ancla del Hub de Innovación Marino de República Dominicana, una plataforma que reúne a la Fundación Puntacana, Fundemar y The Nature Conservancy. Su objetivo es impulsar la investigación aplicada y la restauración de arrecifes a gran escala, porque la verdad es que mientras más ‘gente buena’ se junte para esta causa, mejor nos va a ir a todos. Es una iniciativa que busca sentar precedentes en la protección de nuestros tesoros marinos.
Y la cosa no para ahí. El trabajo del CIM también incluye un programa dedicado a la protección de las tortugas marinas. Desde 2010, con la ayuda de un ‘viaje de’ voluntarios, monitorean las playas del Puntacana Resort. Gracias a esta labor, han protegido nidos de tortugas carey y verdes, ambas especies en peligro de extinción, y han logrado liberar a más de 7,000 neonatos al mar. ¡Un esfuerzo que te llena el corazón de alegría!
Frank Rainieri, presidente de la Fundación Grupo Puntacana, lo dejó claro durante la inauguración: la urgencia de este trabajo no es solo científica. Asegún él, los arrecifes sostienen cerca del 85% del turismo dominicano, que es un pilar fundamental de nuestra economía, y también nos protegen de las marejadas y huracanes. Su advertencia fue contundente: ‘Cuando el arrecife muere, todo muere con él’. Es una verdad que nos golpea y nos obliga a actuar de una vez.
Así que, si usted está por Punta Cana, sepa que el CIM le abre sus puertas. Ofrecen recorridos, talleres y actividades educativas para que el público en general pueda ver de cerca el trabajo científico tan crucial que se está haciendo. Es una oportunidad única para conectar con la naturaleza, entender la importancia de los Corales y valorar el esfuerzo que sostiene, en gran parte, el paisaje marino que atrae a ‘un viaje de’ turistas a nuestra isla. ¡No se quede fuera de este ‘coro’ de la conservación!
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Ingeniero de Sistemas especializado en Inteligencia Artificial y Automatización de Procesos. Con una trayectoria enfocada en la convergencia entre tecnología de vanguardia y comunicación digital, Ramón lidera la implementación de modelos generativos aplicados al periodismo dominicano. Su trabajo garantiza que la información que llega a la diáspora no solo mantenga nuestra identidad “del patio”, sino que cumpla con los más altos estándares de veracidad y optimización técnica de la web moderna (2026).




