La noche del sábado se convirtió en una verdadera fiesta de la nostalgia y el sentimiento, porque Alex Ubago no vino a dar un concierto cualquiera; ¡él vino a regalarnos un ‘coro’ de reencuentros! En el Hard Rock Café Santo Domingo Blue Mall, el cantautor español armó una ‘vaina’ que dejó a más de 650 personas de lo más bien, celebrando con él los 25 años de una carrera que ha sido la banda sonora de un viaje de historias de amor y desamor. Este Concierto Alex Ubago fue, sin duda, un momento especial para el patio.
Pero antes de que Ubago subiera al escenario a meter mano, el ambiente ya estaba calientico gracias al talento del cantautor dominicano Sergio Echenique, conocido como Seye. Con su ‘chercha’ musical, Seye interpretó temas como ‘Cabrera’, ‘Secuela’, ‘A veces masoquista’ y la ‘jevi’ ‘La casualidad’, una pieza que, de acuerdo al reporte, compuso con el propio Alex Ubago. De una vez, Seye preparó el terreno para la bomba sentimental que venía.
Cuando las luces se apagaron y Ubago apareció, el Hard Rock se puso ‘full’. Eran como las 10:40 p. m. y el público, ‘apiñao’ pero contento, lo recibió con aplausos que parecían no tener fin. Abriendo con ‘Hay que ver’ y siguiendo con himnos como ‘Ahora que no estás’ y ‘Viajar contigo’, se sintió una conexión inmediata. La gente no dejó un verso sin cantar; era una sinfonía de voces que recordaban épocas y sentimientos, esa es la ‘verdadera vaina’.
Ubago, con su estilo tranquilo y cercano, no solo cantó; él compartió. Habló de su trayectoria, de lo que significaban esos 25 años desde que lanzó su disco ‘¿Qué pides tú?’. Era como una conversación entre panas, intercalada con canciones que tocan el alma. Temas como ‘Sabes’, ‘Fantasía o realidad’ y la inolvidable ‘Aunque no te pueda ver’ mantuvieron a la gente enganchada, con los ojos brillosos y el corazón ‘apretao’, una conexión ‘chula’ que marcó la noche.
El punto más alto de la noche llegó, cómo no, con ‘¿Qué pides tú?’, la canción que le dio nombre a la gira conmemorativa. Antes de ese momento cumbre, el artista tomó un instante para presentar a su banda, a cada uno de esos músicos que lo acompañan en este viaje. Y no solo a ellos, también al equipo técnico que hace posible cada espectáculo. Fue un gesto ‘bacano’ que el público reconoció con una ovación que se sintió sincera y de corazón, una ‘buena vibra’ en el ambiente.
Este concierto fue mucho más que un simple desfile de éxitos; fue una experiencia, una ‘vaina’ de esas que te marcan. La cercanía del Hard Rock y la energía de Alex Ubago crearon una atmósfera íntima, casi familiar. No era solo un show, era la celebración del cumpleaños de un amigo querido, donde cada canción era un brindis por los recuerdos compartidos. El ‘tigueraje’ presente sintió que estaba viviendo algo único, algo ‘jevi’ de verdad.
Cuando el reloj marcaba cerca de las 12:30 de la madrugada, y Alex Ubago se despidió entre aplausos y ovaciones, nadie tenía prisa por irse. La gente salió del recinto con una satisfacción que trascendía la música. Fue una noche para guardar en el baúl de los buenos recuerdos, de esas que te dejan el espíritu ‘chévere’ y el alma renovada, asegurando que valió la pena cada segundo de esa ‘noche de relajo y melancolía’.
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