Desde Villa Vásquez, el alcalde Henry Castro ‘de una vez’ ha sonado la alarma: la urgente necesidad de nuevos puentes sobre el río Yaque del Norte, una ‘vaina’ que tiene a Montecristi en vilo. Tras las recientes inundaciones que dejaron un ‘desbarajuste’ en el noroeste, ha quedado claro que los puentes viejos, muchos herencia de las gestiones de Trujillo y Balaguer, ya no dan el grado. Diseñados para otra época, con un tráfico y caudales fluviales distintos, hoy se quedan cortos ante la furia de la naturaleza y el crecimiento de nuestra gente. Es ‘hora de meter mano’.
Estos puentes, como los de Castañuelas, Palo Verde y Guayubín, no solo son estrechos y a menudo de una sola vía, sino que su deterioro estructural es ‘un peligro feo’ de colapso. La infraestructura de aquel entonces, concebida bajo parámetros demográficos y técnicos muy diferentes, ‘ya cumplió su ciclo’. El país ha evolucionado, y con él, las exigencias a nuestras carreteras y conexiones. La ‘situación es un relajo’ para la seguridad vial y el ‘día a día’ de miles de ‘dominicanos que se fajaron’ para salir adelante.
El río Yaque del Norte, una de las arterias fluviales más importantes, históricamente ha sido fuente de vida y, a la vez, de desafíos. Con el cambio climático, fenómenos como las vaguadas se han vuelto más intensos y frecuentes, aumentando la presión sobre estructuras ya ‘cansadas’. Invertir en nuevos puentes no es solo modernizar; es adaptarse a una realidad climática que nos obliga a ‘estar pilas’ y a prevenir futuras tragedias. Esta es una prioridad para una provincia ‘bacana’ como Montecristi, vital para nuestra agricultura y con un ‘potencial chulo’ en el turismo.
Pero el ‘klk’ no se limita a los puentes; las lluvias de más de dos semanas han dejado un ‘fanguero’ del diablo en Villa Vásquez, con al menos 73 viviendas ‘bajo agua’. El ‘viaje de lodo’, que en algunos barrios alcanzó hasta 12 pulgadas, ha convertido la limpieza en un ‘trabajo pesado’. La geografía del municipio, rodeado de elevaciones que arrastran sedimentos, agrava cada aguacero. El alcalde Castro ha hecho un llamado ‘a la buena’ al Gobierno central para que ‘meta la mano’ con recursos y personal, para ‘echar pa’ lante’ con la limpieza y la reparación de los caminos intercomunitarios, que son el ‘alma’ del campo.
La paralización de vías en al menos 11 comunidades es ‘un lío gordo’ que frena la vida económica y social de Montecristi. Un acceso limitado significa ‘problemas serios’ para el transporte de cosechas, el comercio y la llegada de visitantes. Mientras se gestionan las ayudas –575 familias ya han recibido raciones–, la visión debe ser a largo plazo: construir una infraestructura resiliente que no solo resuelva lo inmediato, sino que impulse el desarrollo sostenible. El Ministerio de Obras Públicas ya tiene estos proyectos en carpeta, ‘asegún’ priorizados en un consejo de desarrollo, ‘una señal bacana’ de que ‘están en la jugada’.
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Ingeniero de Sistemas especializado en Inteligencia Artificial y Automatización de Procesos. Con una trayectoria enfocada en la convergencia entre tecnología de vanguardia y comunicación digital, Ramón lidera la implementación de modelos generativos aplicados al periodismo dominicano. Su trabajo garantiza que la información que llega a la diáspora no solo mantenga nuestra identidad “del patio”, sino que cumpla con los más altos estándares de veracidad y optimización técnica de la web moderna (2026).




