La Sociedad Dominicana de Cirugía Vascular y Endovascular (SDCVE) ha lanzado un llamado, ¡y no es para coger de chercha! La vaina es seria: instan a que las discusiones sobre el ejercicio médico y los costos médicos que asumen los afiliados al Sistema Dominicano de Seguridad Social se traten con objetividad y, sobre todo, mucho respeto. Es un tema delicado, y asegún ellos, hay que manejarlo con pinzas para no descarrilar la nave.
La entidad, de una vez, dejó claro en un comunicado de prensa que respalda el derecho sagrado de los pacientes a recibir una atención ética, transparente y de calidad. Y si algo no está de lo más bien, ¡claro que sí!, tienen todo el derecho a denunciar cualquier vaina que consideren irregular. Esa parte está clara y nadie la discute.
Pero el ‘tigueraje’ de la SDCVE también puso el pie en el freno. Sostienen que cada denuncia debe ser investigada de manera individual y usando los mecanismos que ya están establecidos. No podemos, bajo ninguna circunstancia, convertir casos particulares en un señalamiento generalizado contra toda una profesión. Es como decir que porque un plátano salió malo, ¡todos los plátanos del país no sirven! Es un disparate.
La SDCVE, con su experiencia, señala que los problemas con los costos médicos en la atención sanitaria, especialmente en servicios de alta complejidad, son un enjambre, ¡un viaje de componentes! Aquí entran las coberturas, tarifas, autorizaciones, infraestructura, los medicamentos, materiales, dispositivos médicos, la tecnología y, sí, también los honorarios profesionales. Reducir esta realidad a un solo componente es como querer tapar el sol con un dedo, impidiendo que se identifiquen las verdaderas causas y se avance hacia soluciones efectivas. Es un ‘klk’ complejo.
La sociedad médica también enfatizó que tanto los pacientes como los profesionales de la salud se enfrentan a un coro de limitaciones. Hablamos de coberturas que no dan abasto, diferencias abismales entre lo que se reconoce y el costo real de algunos servicios, sin contar los procesos administrativos que son un dolor de cabeza y las dificultades para acceder a tratamientos y tecnologías a tiempo. Es un dilema donde todos, de alguna forma, están pillados.
Y para terminar de poner la cosa chula, la SDCVE considera que es súper importante preservar la confianza entre médicos y pacientes. Por eso, han hecho un llamado para que las declaraciones de funcionarios y otras personas con responsabilidad pública aporten a informar y a buscar soluciones, en vez de crear más confrontaciones y peleas sin sentido. La idea es que todo el mundo reme para el mismo lado, ¡no para el contrario!
La organización ha reiterado su compromiso con la transparencia, la rendición de cuentas y el cumplimiento de las normas por parte de todos los actores del sistema. Aseguran que los derechos de los afiliados y la dignidad del ejercicio médico no son vainas contrapuestas; al contrario, ¡son dos caras de la misma moneda! Ambos son necesarios para construir un sistema de salud más justo, sostenible y eficiente para el patio.
Finalmente, la SDCVE ha manifestado su disposición a entrarle a un diálogo técnico e institucional. Quieren revisar las coberturas, tarifas, procesos y responsabilidades dentro del sistema, siempre con el paciente y la calidad de la atención como prioridad principal. Es un llamado a la sensatez y al trabajo en equipo, ¡que es lo que se necesita para que la salud en RD eche pa’lante!
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