¡Qué vaina, pero de las buenas! El Tribunal Superior Administrativo (TSA) se puso las pilas este miércoles y mantuvo firme la orden que prohíbe la suspensión de servicios de salud a los afiliados de ARS Primera y ARS Futuro. Esto es un respiro para un viaje de gente que depende de esas atenciones, asegurando que el tigueraje de las clínicas no les corte el servicio mientras se resuelve el pleito. La Dirección General de Información y Defensa de los Afiliados a la Seguridad Social (DIDA) está en la jugada con una acción de amparo colectivo que busca proteger a la gente de esta situación.
La audiencia, que se llevó a cabo de manera virtual, tuvo un aplazamiento para el próximo 20 de julio a las 9:00 de la mañana. Esto fue a petición de la Asociación Nacional de Clínicas y Hospitales Privados (Andeclip), la entidad que, según la noticia, fue accionada. Aunque la DIDA se opuso, argumentando que cualquier retraso podía poner en riesgo la atención de los afiliados, el tribunal acogió la solicitud para garantizar el derecho de defensa y el debido proceso. No obstante, y esto es lo importante, la orden que prohíbe la suspensión de los servicios de salud se mantuvo vigente; un verdadero palo para la protección de los afiliados.
Esta decisión significa que, de una vez, los afiliados de ARS Primera y ARS Futuro pueden seguir recibiendo atención médica con normalidad en los centros privados. Esto es crucial en un país donde el acceso a la salud es un derecho fundamental que, a veces, parece que se quiere poner en remojo. Además de Andeclip, en este coro de la audiencia participaron como intervinientes forzosos ARS Primera, ARS Futuro, el Consejo Nacional de Seguridad Social (CNSS), la Superintendencia de Salud y Riesgos Laborales (Sisalril), la Asociación Dominicana de Administradoras de Riesgos de Salud (Adars) y la Asociación Dominicana de Igualas Médicas y Administradoras de Riesgos de Salud (Adimars), todos a solicitud de la DIDA.
La DIDA ha dejado claro que espera que, durante el plazo concedido por el TSA, las partes involucradas lleguen a un acuerdo que garantice la continuidad de los servicios de salud. Aunque reconocen que los reclamos de las clínicas sobre una revisión de tarifas son legítimos, insisten en que estas diferencias se deben resolver por las vías institucionales, sin que los afiliados del Sistema Dominicano de Seguridad Social sean los que paguen los platos rotos. No es justo que la gente se quede sin servicios por un pleito entre gallos.
Esta situación resalta la constante tensión en nuestro sistema de seguridad social, donde los derechos de los afiliados a menudo se ven en jaque por disputas económicas. La DIDA también reiteró su petición de que el TSA acoja de manera definitiva la acción de amparo colectivo, buscando evitar futuras amenazas de suspensión de servicios que comprometan el derecho fundamental a la salud. Un diálogo abierto, moderado por el ministro de Trabajo, Eddy Olivares, y la gerente general del CNSS, Aura Celeste Fernández, está en marcha, con la esperanza de que este asunto se resuelva de una forma chula y que beneficie a todo el mundo. Es hora de que todos los actores se pongan en esto para asegurar que la salud del pueblo dominicano no sea una ficha de cambio.
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