¡Qué vaina buena! La Dirección General de Impuestos Internos (DGII), de la mano de su director Pedro Urrutia Sangiovanni, ha puesto en el plato la Ley 30-26, conocida como la Ley sobre Medidas Pro-Crecimiento Económico, Simplificación Fiscal y Mitigación de la Crisis Internacional. Esta pieza legislativa no es un juego; viene con un viaje de beneficios y Incentivos Fiscales diseñados para que la inversión se active en nuestro país y el empresariado respire un poco más tranquilo, fortaleciendo la competitividad y facilitando el cumplimiento tributario.
Asegún el director Urrutia Sangiovanni explicó en un conversatorio con Capex de la Corporación Zona Franca Santiago, esta ley trae un alivio tremendo en lo que respecta a los recargos por mora. Ahora, si usted tenía esa vaina pendiente, sepa que los recargos bajan al 3%, y lo más bacano es que tienen un tope del 100% de la deuda principal. Esto es para que la gente no se ahogue y pueda regularizar sus obligaciones de una vez y por todas, sin que se le suba la presión.
Pero ahí no se queda la cosa, ¡ni pensarlo! La normativa también incluye una amnistía tributaria, que está vigente hasta el 31 de diciembre de 2026. Esta es para aquellos contribuyentes que tienen deudas que ya se consideran cosa irrevocablemente juzgada, o sea, que ya no hay vuelta atrás. Con esta medida, el gobierno le está dando la oportunidad a ese ‘tigueraje’ de ponerse al día con facilidades de pago, lo que es un desahogo para muchos.
El contexto en el que nace esta ley es jevi de entender: el mundo está en un corre-corre económico y nuestro país necesita estar fuerte. Por eso, Urrutia Sangiovanni enfatizó que la Ley 30-26 busca blindar la competitividad, impulsar la inversión y, sobre todo, fomentar la formalización de la economía dominicana. Es una respuesta inteligente a la incertidumbre que anda rondando por ahí.
En cuanto a la simplificación tributaria, la ley trae cambios que son un dulce. Para las personas físicas, la tasa de ganancia de capital inmobiliaria se reduce al 10%. Y como si fuera poco, incluye incentivos como la exención para la vivienda habitual, la opción de reinvertir lo ganado en una venta en los siguientes seis meses sin pagar impuestos, y la exención total para la venta de la vivienda de personas mayores de 65 años. ¡Así sí da gusto vender una casa!
Y si usted pensaba formar una compañía o aumentar su capital, ¡atención! A partir de 2027 se elimina el impuesto del 1% que grava la constitución y aumentos de capital de las empresas. Además, el impuesto sobre las hipotecas bajará a un 1% en 2027 y desaparecerá por completo a partir de 2028. ¡Un alivio para el bolsillo y para el desarrollo inmobiliario que está de lo más bien!
Los que tienen microempresas también están de fiesta. Las personas jurídicas y negocios de único dueño con ingresos de hasta RD$11,985,137.42 estarán exentos de pagar anticipos. Y para las herencias, la ley amplía las exenciones: hasta RD$1 millón de forma general y hasta RD$2 millones para los herederos en línea directa. ¡Eso sí es pensar en la gente!
Para meterle más formalidad al ‘coro’, la DGII, en coordinación con la Dirección General de Aduanas (DGA), emitirá una Norma General para regular la percepción del ITBIS a los importadores informales. Esto busca que todo el mundo juegue con las mismas reglas y así, según el reporte, se fortalece la salud financiera de nuestras organizaciones y se reducen las incertidumbres futuras.
Además, se viene un régimen de depreciación acelerada para maquinarias y equipos industriales. Mediante una normativa, se definirá cuáles bienes podrán acogerse a este beneficio. Esto es un ‘gancho’ para que las empresas inviertan en tecnología y modernicen sus operaciones, impulsando la productividad y la competitividad a otro nivel.
Según Urrutia Sangiovanni, la ley va más allá de solo recaudar; es una chance para que las empresas se pongan al día, mejoren su cumplimiento y fortalezcan su credibilidad frente a los inversionistas y las entidades financieras. En fin, es una herramienta para que el empresariado dominicano esté más fuerte y más estable en estos tiempos.
En la actividad, Miguel Lama, presidente de la Corporación Zona Franca Santiago, resaltó la importancia de que las instituciones públicas y el sector empresarial dialoguen. Dijo que este tipo de ‘chercha’ ayuda a entender mejor los cambios y crea un ambiente propicio para que la economía siga creciendo, lo cual es vital para el desarrollo del país.
También aprovechó para mencionar un dato ‘jevi’: la reciente entrada de la Corporación Zona Franca Santiago a la World Trade Centers Association. Con esto, se convierten en la primera zona franca de Centroamérica y el Caribe y la cuarta de América Latina en formar parte de esa importante organización internacional. ¡Un orgullo para Santiago y para todo el país!
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