¡Qué ‘vainas’ más buenas las que se están dando en Santo Domingo! La afición dominicana tiene el pecho ‘jarto’ de orgullo porque nuestro quinteto nacional, ese ‘tigueraje’ que siempre nos representa con la bandera en alto, ha logrado un hito importante. Según la noticia, la Selección Dominicana de Baloncesto masculino se lució, asegurando su pase a la gran final de los XXV Juegos Centroamericanos y del Caribe Santo Domingo 2026. Con un marcador de 78 por 65, le dieron una ‘pela’ al selectivo de México en un partido de semifinal que mantuvo a muchos al borde de la silla. Esto no es cualquier ‘coro’; es la oportunidad de traer el oro pa’ la casa.
La victoria no fue cosa del azar, fue el resultado de un esfuerzo colectivo y de actuaciones individuales que dejaron a la gente ‘con la boca abierta’. Cristopher Maldonado, ese muchacho con ‘el swing’ dominicano, fue la bujía principal de la ofensiva, encestando 21 puntos y bajando siete rebotes, mostrando un liderazgo en la cancha que se nota a leguas. Pero no estuvo solo, ‘de una vez’ se le sumó Eugri Alemán, quien aportó 16 tantos y se fajó con seis balones recuperados, un ‘champion’ en la defensa. Y para completar el ‘trío maravilla’, Marlon Martínez contribuyó con 10 unidades y tres rebotes, solidificando el ataque del ‘equipo criollo’ cuando más se necesitaba.
No podemos quitarle mérito al equipo mexicano, que ‘asegún’ la noticia, también puso su parte en el ‘coro’. Aunque el resultado no fue a su favor, jugadores como Ronnie Zelleaza demostraron su calidad con 13 puntos, ocho rebotes y cuatro asistencias, intentando mantener a su equipo en la pelea. Alejandro Muñoz fue un verdadero ‘caballo’ en la pintura, con 18 tantos y 12 rebotes, una bestia bajo los aros. Julián Gómez y Santiago Garza también tuvieron su momento, aportando 10 unidades cada uno. Es justo reconocer el esfuerzo de los contrarios, que hicieron de este un partido competitivo, a pesar de la ventaja dominicana.
La estrategia dominicana fue clave para dominar el partido. El equipo criollo se adueñó de tres de los cuatro parciales, dejando claro quién tenía el control del ritmo y la puntería. Con marcadores de 16-13, 19-10 y 24-18 en los primeros tres cuartos, los nuestros construyeron una ventaja sólida que fue difícil de remontar para los mexicanos. Aunque México se fajó en el último cuarto, ganándolo 24-19, ya la ‘vaina’ estaba decidida. Ese ‘tigueraje’ dominicano supo manejar la presión y cerrar el partido, demostrando madurez y concentración en los momentos cruciales.
Estos Juegos Centroamericanos y del Caribe tienen un significado especial, más aún cuando se celebran en ‘nuestra tierra’. Es una plataforma para que nuestros atletas demuestren el talento que ‘abunda’ en el país y para que el ‘pueblo’ dominicano se una en apoyo a los suyos. Llegar a la final de un torneo de esta magnitud en casa es una inyección de moral y un motivo de orgullo para toda la nación. No es solo un juego de baloncesto; es la representación de la garra y el espíritu de un pueblo que celebra cada triunfo como si fuera suyo, porque al final, lo es.
Ahora, con el boleto a la final en el bolsillo, la mira está puesta en la medalla de oro. El equipo dominicano, con su ‘coro’ de jugadores talentosos y esa chispa que los caracteriza, está listo para el desafío final. El ‘tigueraje’ ha demostrado que tiene la capacidad y el ‘deseo’ de coronarse campeón. La expectativa es alta, y el país entero estará apoyando a sus ‘muchachos’ en busca de ese oro que sería la cereza del pastel en estos juegos. ¡Vamos por esa ‘vainita’! La final promete ser un ‘partidazo’, y si siguen jugando con ese ‘flow’, el oro no se nos escapa.Si te ha gustado este artículo, ¡compártelo con tus amigos, o déjanos un comentario!



