¡Klk mi gente! El chismecito educativo que nos traen desde el Ideice no es de risa: la pobreza le está dando ‘palo’ a la deserción escolar. Noel Rodríguez y Lucía Castro Araújo no se andan con rodeos: el quintil socioeconómico, o sea, cómo está el bolsillo de la familia, es una vaina determinante para que nuestros muchachos sigan en la escuela o la dejen. La deserción escolar es un reflejo de muchas carencias, y es un tema que nos concierne a todos como sociedad.
Asegún los expertos, esto no es un invento. En sus estudios y modelos matemáticos, siempre sale a relucir que el que menos tiene, más chances tiene de salirse del sistema educativo. Es natural, ¿o no? Si en la casa la nevera está vacía y los padres no tienen un chele, la presión para que el hijo mayor ‘busque la vida’ es grande. Muchos se ven en la obligación de cambiar el cuaderno por un trabajo, a veces hasta informal, para ‘buscar el pan’ y aportar a la economía del hogar. Esa es una realidad que a nadie le gusta, pero que hay que ‘meterle el pecho’ con soluciones.
Pero ojo, la vaina no es tan blanco y negro. Lucía Castro Araújo nos aclara que, aunque la pobreza incide un viaje, no siempre es una sentencia. ¡Hay tigueres que, con la misma precariedad, encuentran en el estudio el motor para echar pa’lante! Esa misma necesidad los impulsa a agarrarse de los libros como tabla de salvación, viendo la educación como el único chance de cambiar su suerte y la de su familia. Es una muestra de la resiliencia dominicana, que ante la adversidad, se crece y busca caminos de superación personal.
Gracias a Dios, el Estado dominicano no se ha quedado con los brazos cruzados ante esta situación. Se ha puesto las pilas con varias estrategias para que la gente no se quede ‘en el aire’. Están, por ejemplo, las transferencias condicionales, como lo que antes conocíamos como Solidaridad y ahora Supérate. Esa es una ayuda económica chula, pero con una condición clara: si mandas a tu hijo a la escuela, recibes el apoyo. Es una forma efectiva de asegurar que la gente priorice la educación, y ha sido un alivio para un viaje de familias que ven en este programa una mano amiga.
Y no es solo la ‘platica’. También tenemos el Programa de Alimentación Escolar (PAE), que le asegura un plato de comida a nuestros muchachitos en la escuela. Imagínense el peso que eso les quita a los padres, que ya no tienen que preocuparse tanto por si sus hijos comerán bien durante la jornada escolar. A eso se le suma la Jornada Escolar Extendida, que es una bendición para un sinnúmero de hogares. Cuando los padres están trabajando, saben que sus hijos están seguros en la escuela, recibiendo clases y, lo más importante, ¡sin andar en el tigueraje por la calle! Eso les da una tranquilidad bacana y, al final del día, mejora significativamente la asistencia escolar.
En fin, la lucha contra la deserción escolar es una loma arriba, pero con estas iniciativas, el país va dando pasos firmes. Es un esfuerzo conjunto para que ni la pobreza ni otras ‘vueltas’ nos roben el futuro de nuestros jóvenes. Seguiremos monitoreando este tema, que es crucial para el desarrollo de nuestra gente y del país. ¡Así que hay que seguir apoyando y echando pa’lante para que todos tengan la oportunidad de aprender!
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Ingeniero de Sistemas especializado en Inteligencia Artificial y Automatización de Procesos. Con una trayectoria enfocada en la convergencia entre tecnología de vanguardia y comunicación digital, Ramón lidera la implementación de modelos generativos aplicados al periodismo dominicano. Su trabajo garantiza que la información que llega a la diáspora no solo mantenga nuestra identidad “del patio”, sino que cumpla con los más altos estándares de veracidad y optimización técnica de la web moderna (2026).



