El sector fiduciario dominicano se ha consolidado como un verdadero ‘motor’ económico en los últimos años, ¡y no es chercha! Al cierre de marzo de 2026, las nueve fiduciarias agrupadas en Asofidom manejaban la friolera de RD$679,800 millones, distribuidos en 1,683 **fideicomisos**. Estos números, compartidos por Christian Molina, presidente ejecutivo de Asofidom, durante una entrevista con elDinero, nos dejan claro que la vaina va en serio y el sector está ‘duro’.
De todo ese dineral, los fideicomisos dedicados a la inversión y desarrollo inmobiliario se llevan la mayor tajada, representando un impresionante 42.9% del total. Esto se traduce en RD$291,374 millones invertidos en proyectos de viviendas, complejos comerciales, iniciativas turísticas y desarrollos mixtos a lo largo y ancho de nuestro país. ¡Un viaje de cuartos fluyendo directamente a la construcción!
Molina también desglosó que, solo en viviendas de bajo costo, se registran más de 205,000 unidades en distintas fases —desde preventa hasta entrega— con activos que alcanzan los RD$122,218.9 millones a marzo de 2026. Estos proyectos, gestionados a través de 621 fideicomisos (el 96.9% de los cuales está activo), muestran el compromiso del sector con una necesidad tan vital como la vivienda asequible para nuestra gente.
Pero la cosa no se queda ahí. Otros fideicomisos inmobiliarios manejan activos por RD$169,155.8 millones mediante 694 estructuras, destinados a la construcción de 88,818 viviendas que superan el umbral de los RD$6 millones, es decir, no son de bajo costo. Al sumar ambas categorías, Molina destacó que estamos hablando de casi 300,000 viviendas a nivel nacional que están siendo gestionadas por estas nueve fiduciarias. ¡Eso sí que es un ‘coro’ de proyectos!
Es interesante comparar estas cifras con el panorama de la banca tradicional. Según los datos de la Superintendencia de Bancos, la cartera de crédito para construcción rondaba los RD$155,000 millones, mientras que los préstamos para compra y remodelación de viviendas sumaban RD$458,178.1 millones. Molina recalcó que los casi RD$300,000 millones que administran los fideicomisos en desarrollo inmobiliario superan, y por mucho, el financiamiento bancario directo para construcción. Esto sugiere que el fideicomiso es el ‘vehículo’ preferido por el ‘tigueraje’ de la construcción.
Además de la vivienda, otros sectores también se benefician de esta figura. Dentro de los fideicomisos inmobiliarios, se destinan RD$47,531.44 millones a proyectos comerciales (28.1%), RD$18,049.79 millones al turismo (10.7%) y RD$5,627.29 millones a desarrollos mixtos (3.3%). Y para aquellos más familiarizados con el mercado de capitales, los fideicomisos de oferta pública, bajo la supervisión de la Superintendencia del Mercado de Valores, administraban casi RD$143,000 millones a marzo de 2026.
Christian Molina también hizo hincapié en que el fideicomiso será una ‘pieza clave’ para alcanzar la ‘Meta 2036’, que busca duplicar el PIB dominicano en la próxima década. La construcción y el turismo han sido identificados como los motores principales, y el fortalecimiento del sector fiduciario es visto como fundamental para canalizar las inversiones y mantener el ritmo de desarrollo necesario. Para esto, es esencial preservar la seguridad jurídica del sector y continuar con la formalización de la actividad, tal como ha logrado la Ley 189-11.
Asimismo, la propuesta de que todas las fiduciarias queden bajo la supervisión de la Superintendencia de Bancos es un paso que Molina respalda para unificar criterios, fortalecer la supervisión y garantizar mayor protección a los usuarios. Con activos administrados que ascendían a RD$650,895.9 millones a finales de 2025, el fideicomiso ha demostrado ser una herramienta robusta y en constante evolución desde la promulgación de la Ley No. 189-11, que ha propiciado el desarrollo del mercado hipotecario. ¡Definitivamente, la vaina está de lo más bien con los fideicomisos!
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