¡Atención, mi gente! El ministro de Relaciones Exteriores, Roberto Álvarez, le puso el grillo al Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, pidiendo con to’ el corazón que la vaina de la seguridad en Haití se ponga seria ‘de una vez’. Según la noticia, el canciller entiende que es vitalísimo renovar el mandato de la Fuerza de Supresión de Pandillas (GSF) para que el vecino país pueda celebrar elecciones tranquilas y avanzar en su recuperación institucional. Durante una sesión clave del Consejo, Álvarez exhortó a agilizar fuerza y el despliegue de contingentes militares comprometidos, pues la inseguridad allá está que pica y se extiende. La verdad del asunto es que, aunque se autorizaron hasta 5,550 efectivos, la noticia revela que apenas hay poco más de mil en Haití. ¡Esa es la diferencia que está poniendo la misión contra la pared!
El principal obstáculo para que esos ‘tigres’ lleguen a su puesto es, según el reporte, la falta de transporte aéreo estratégico. ¡Imagínense! Hay tropas y equipos esperando, pero no tienen cómo llegar rápido. Por eso, el canciller hizo un llamado a los países con esa capacidad a que la pongan al servicio de la misión. ¡Es hora de que esos vuelos salgan ‘de una’ para que la ayuda llegue y la vaina no se complique más!
Álvarez fue enfático: sin seguridad, es impensable hablar de normalización institucional y democrática en Haití. ¿Cómo se va a montar un proceso electoral libre, inclusivo y representativo si hay un viaje de zonas bajo el control de las bandas criminales? La situación está clara: primero hay que quitar a esos grupos de las calles para que la gente pueda votar sin miedo y la democracia eche raíces. Es un tranque que necesita solución urgente.
El ministro no solo se enfocó en las tropas. También instó al Consejo de Seguridad a aplicar con toda la rigurosidad el régimen de sanciones (resolución 2653). Y ojo, no solo contra los líderes de las bandas, sino también contra los que están detrás: quienes las financian, facilitan el tráfico de armas, lavan los cuartos sucios o les brindan apoyo político o material. ¡Hay que apretarle las tuercas a toda la cadena, porque si no, la vaina va a seguir igual!
Además, Álvarez respaldó la idea de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (Unodc) de crear una estrategia regional para hacerle frente a las redes criminales transnacionales que trabajan en coro con las pandillas haitianas. Y ni hablar de fortalecer la Policía Nacional Haitiana, el sistema judicial y demás instituciones del Estado. Como bien sostuvo el canciller: ‘Una fuerza internacional puede ayudar a recuperar el territorio; solamente instituciones haitianas sólidas podrán conservarlo de manera permanente’. ¡Y eso ta’ más claro que el agua!
Desde este lado de la isla, el ministro Roberto Álvarez reiteró que la República Dominicana no se quita. El país mantendrá su respaldo a los esfuerzos internacionales para echarle una mano a la estabilidad de Haití. Seguiremos cooperando con la ONU, apoyando a la Fuerza de Supresión de Pandillas y reforzando la lucha contra el tráfico ilícito de armas. En la reunión, acompañando al ministro, estuvo el embajador Wellington Bencosme, representante permanente de República Dominicana ante las Naciones Unidas. ¡Eso demuestra que estamos presentes y listos pa’ lo que sea!
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Ingeniero de Sistemas especializado en Inteligencia Artificial y Automatización de Procesos. Con una trayectoria enfocada en la convergencia entre tecnología de vanguardia y comunicación digital, Ramón lidera la implementación de modelos generativos aplicados al periodismo dominicano. Su trabajo garantiza que la información que llega a la diáspora no solo mantenga nuestra identidad “del patio”, sino que cumpla con los más altos estándares de veracidad y optimización técnica de la web moderna (2026).




