¡Ojo al ‘coro’! Michael Peralta, ese dirigente comunitario oriundo de La Ceiba del Salao, no se anduvo con rodeos al hacer un llamado directo al presidente Luis Abinader. El hombre pidió de una vez que cualquier propuesta sobre nuevas zonas protegidas se maneje con la más pura transparencia y participación ciudadana. ¡Nada de vainas escondidas que afecten a la gente sin que nadie sepa klk!
Peralta, que es también Director de Operaciones del Dominican Taste Festival y Miembro de la Junta Directiva de la Dominican USA Chamber of Commerce, fue claro al decir que apoya la protección ambiental. Pero, ¡ojo!, que esa protección no puede atropellar la propiedad privada ni la seguridad jurídica de las familias que han trabajado esas tierras por generaciones. La gente tiene su historia y su sudor en esos terrenos, y eso hay que respetarlo, sin cháchara ni relajo.
El dirigente exige que se pongan las cartas sobre la mesa de una vez y por todas. ¿Quién está detrás de esta iniciativa que tanto revuelo ha causado? ¿Cuáles estudios técnicos, verdaderamente independientes, la sustentan? ¿Qué terrenos específicos serían los afectados por estas posibles nuevas delimitaciones? Y, lo más importante para el pueblo, ¿cuál sería el impacto económico y social para esas comunidades? No se puede llegar con un ‘tigueraje’ a imponer cosas sin la debida información y consulta pública; eso es un descaro y puede armar un lío gordo.
La Ceiba del Salao, según Peralta, tiene un peso histórico inmenso en el desarrollo de la región. No es un sector cualquiera que apareció de la noche a la mañana. Él mismo lo afirmó con orgullo y vehemencia: ‘La Ceiba no nació con Verón–Punta Cana; La Ceiba ayudó a construir esta región. Su historia merece respeto.’ Esta declaración subraya la profunda conexión de la gente con su tierra, la cual defienden con uñas y dientes como parte de su legado y patrimonio.
Con esa visión de respeto y arraigo en mente, Michael Peralta hizo un llamado a la unidad de todo el mundo: propietarios, agricultores, comerciantes, juntas de vecinos, iglesias y a cada residente de las zonas potencialmente afectadas. La defensa de sus comunidades no es una cuestión de partidos políticos, ni de colores o banderías; es un tema de identidad, de vida y de futuro. ‘No tiene colores políticos; se trata de proteger nuestra historia, nuestro patrimonio y el futuro de nuestras familias’, enfatizó. Es un ‘coro’ colectivo para salvaguardar lo que les pertenece, sin importar diferencias.
La experiencia dominicana ha mostrado, una y otra vez, que la falta de consulta genuina y la opacidad en decisiones que afectan directamente a las comunidades suelen terminar en conflictos, retrasos y un profundo resentimiento social. Por eso, la insistencia de Peralta en estudios independientes y procesos abiertos no es una simple queja de ‘un bochinchero’, sino una demanda fundamental para una gobernanza moderna, participativa y respetuosa. Evitar que se arme un ‘corre-corre’ innecesario y garantizar que cada voz sea escuchada es vital para la paz social y el desarrollo sostenible del país.
En resumen, lo que Michael Peralta plantea es que la protección del medio ambiente y el progreso, tan necesarios para la República Dominicana, deben ir de la mano con el respeto irrestricto a los derechos y la dignidad de la gente. En un país donde el arraigo a la tierra y a la comunidad es tan fuerte, cualquier medida que implique cambios territoriales significativos necesita, obligatoriamente, un diálogo transparente y equitativo. Es la única forma de asegurar que el futuro de las zonas protegidas sea un verdadero beneficio para todos, y no una carga pesada para algunos que se sientan atropellados por la ‘vaina’.
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Ingeniero de Sistemas especializado en Inteligencia Artificial y Automatización de Procesos. Con una trayectoria enfocada en la convergencia entre tecnología de vanguardia y comunicación digital, Ramón lidera la implementación de modelos generativos aplicados al periodismo dominicano. Su trabajo garantiza que la información que llega a la diáspora no solo mantenga nuestra identidad “del patio”, sino que cumpla con los más altos estándares de veracidad y optimización técnica de la web moderna (2026).



