¡Por fin le llegó la luz a El Almirante! El clamor de sus moradores, que por un buen tiempo vivieron en penumbras, ha sido escuchado. Luego de una denuncia pública que hizo ‘Somos Pueblo’, la Empresa Distribuidora de Electricidad del Este, mejor conocida como Edeeste, se puso ‘bacana’ y activó sus brigadas para cambiarle la cara a varios puntos clave de este sector en Santo Domingo Este. Esta intervención es un respiro para una comunidad que sentía la ausencia de alumbrado como un golpe bajo a su seguridad y calidad de vida, un problema que es más común de lo que parece en nuestros barrios.
Las brigadas de Edeeste no se anduvieron con rodeos y procedieron ‘de una vez’ a iluminar arterias importantes como la calle Diego Alvarado, además de los alrededores de Planeta Azul y Calzatur. Esta acción ha sido recibida con alivio, pues la oscuridad es un caldo de cultivo para el ‘tigueraje’ y las fechorías. En un país donde la percepción de inseguridad ciudadana es una ‘vaina’ recurrente, cada farola encendida significa un pasito hacia la paz que tanto anhela nuestro pueblo dominicano. La luz no solo alumbra, también disuade y le devuelve la confianza a la gente para transitar por sus calles.
Pero la luz no solo es para las calles; la denuncia original también resaltaba la situación del Club Deportivo y Cultural Ciudad del Almirante. Imagínese usted, un centro vital para la juventud, sumido en la oscuridad, impidiendo que los ‘muchachos’ practicaran deporte después de que el sol se ocultaba en la calle Miguel Díaz. Los deportes son una herramienta poderosísima para mantener a nuestros jóvenes alejados de los malos pasos y ‘vicios’; son el ‘coro’ sano que muchos necesitan. Que las instalaciones deportivas estén en óptimas condiciones, incluyendo su iluminación, es invertir en el futuro de nuestra gente y en la prevención social.
Los residentes, aunque agradecidos por la pronta respuesta de Edeeste, recuerdan que la obra no está completa del todo. Aún es vital que se termine de iluminar internamente el polideportivo. Y más importante aún, la comunidad enfatiza la necesidad de un seguimiento constante y mantenimiento, porque ‘no es relajo’ que después de un tiempo, por falta de supervisión técnica, las bombillas vuelvan a quemarse y las calles se queden a oscuras otra vez. El clamor es claro: no basta con encender las luces una vez, hay que mantenerlas encendidas para que la tranquilidad sea duradera.
Ahora, la mirada se dirige a otras instituciones. Se espera que el Ministerio de Deportes y la alcaldía de Santo Domingo Este coordinen esfuerzos para dar una solución definitiva a las instalaciones recreativas que aún presentan deficiencias eléctricas. Esto va más allá de un simple arreglo; se trata de una gestión integral que asegure que espacios tan importantes para el desarrollo comunitario no caigan en el abandono. Que este incidente sirva de antesala para que las autoridades entiendan que escuchar al pueblo y actuar con prontitud y visión a largo plazo es lo que en verdad se necesita para que nuestras comunidades prosperen y vivan ‘de lo más bien’.
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Ingeniero de Sistemas especializado en Inteligencia Artificial y Automatización de Procesos. Con una trayectoria enfocada en la convergencia entre tecnología de vanguardia y comunicación digital, Ramón lidera la implementación de modelos generativos aplicados al periodismo dominicano. Su trabajo garantiza que la información que llega a la diáspora no solo mantenga nuestra identidad “del patio”, sino que cumpla con los más altos estándares de veracidad y optimización técnica de la web moderna (2026).




