¡Ay, qué ‘vaina’! La noticia que ha caído como un palo de agua fría en Baní es el cierre ‘de una vez’ de las exportaciones de mango hacia los Estados Unidos. Este bloqueo, provocado por la ‘Mosca Caribeña de la Fruta’ (Anastrepha Obliqua), dejará pérdidas estimadas en 90 millones de pesos (1.5 millones de dólares) a los productores banilejos. Este ‘veto de EE. UU.’ ha afectado a un centenar de agricultores en el tramo final de la zafra, desplomando el precio del mango en el mercado nacional en un 50%.
German Báez, presidente de la Asociación Banileja de Productores de Mangos (ABAPROMANGO), reveló el fuerte ‘golpe’ económico. Una sola empresa empacadora frenó el envío de 55 contenedores de mangos Mingolo, y se canceló un pedido de 30 contenedores de la variedad Keitt de una compañía estadounidense. Este ‘tigueraje’ ha impactado severamente la capacidad exportadora.
El problema responde a fallas ‘sistemáticas’ en los programas de control fitosanitario durante los últimos cinco años. Inspectores gringos descubrieron trampas repletas de insectos mientras los reportes del Ministerio de Agricultura afirmaban una presencia ‘cero’. Malas prácticas, como trampas mal puestas y ‘un viaje’ de mangos podridos en los suelos, aceleraron la propagación de la plaga. ¡Un ‘klk’ de verdad!
Productores locales responsabilizan al Ministerio de Agricultura por esta negligencia. Denuncian que los técnicos de supervisión trabajaban en condiciones de total precariedad. ‘Se les debían hasta seis meses de salario, la mayoría estaba por contrato nominal y ni siquiera los proveían de combustible para movilizarse’. Claramente, así el trabajo no podía hacerse ‘de lo más bien’.
Esta crisis no es sorpresa. El diputado Luis Báez ya había advertido desde el Congreso, lamentando que las autoridades ignoraran sus alertas. Monseñor Burgos Brisman, obispo de Baní, calificó la situación de ‘dolorosa’ y exhortó al Gobierno a retomar controles. Rafael Leger, presidente del Clúster del Mango, señaló una división: grandes exportadores con gerencia rigurosa frente a pequeños productores desamparados. Estos últimos, por bajas ofertas, dejan caer la fruta, multiplicando la contaminación. ¡Una ‘chercha’ que debe detenerse!
Hay un rayito de luz: las exportaciones de las variedades Keitt y Kent hacia Europa siguen ‘sin restricciones’. Se espera enviar unos 9 millones de cajas para este año, lo que ayuda a amortiguar el golpe. Antes del bloqueo total, las autoridades gringas dieron 48 horas de gracia para despachar el mango ya empacado, pero prohibieron nuevos cortes en las fincas. ¡Eso sí es ‘tajante’!
Para salir de este ‘tapón’, el Clúster del Mango ha exigido a Agricultura que escuche sus propuestas. Incluyen la georreferenciación de las trampas, la emisión de reportes confiables y la creación de brigadas comunitarias. Estas brigadas tendrían la tarea ‘chula’ de recolectar y enterrar masivamente los desechos de frutas a orillas de carreteras y cañadas. ¡Hay que meterle mano a esto con ‘tino’ para que la producción de mango dominicano siga siendo un orgullo!Si te ha gustado este artículo, ¡compártelo con tus amigos, o déjanos un comentario!
Ingeniero de Sistemas especializado en Inteligencia Artificial y Automatización de Procesos. Con una trayectoria enfocada en la convergencia entre tecnología de vanguardia y comunicación digital, Ramón lidera la implementación de modelos generativos aplicados al periodismo dominicano. Su trabajo garantiza que la información que llega a la diáspora no solo mantenga nuestra identidad “del patio”, sino que cumpla con los más altos estándares de veracidad y optimización técnica de la web moderna (2026).




