¡Ay, Dios mío, la vaina que se armó en la avenida Tiradentes! Según el reporte que nos llegó, un motorista armó un verdadero ‘lío’ al chocar con un vehículo en el ensanche La Agustina, precisamente por los lados de Pollo Campestre en Santo Domingo. La cosa no quedó ahí: el impacto dejó al carro con una mica rota y su buena abolladura. Pero la frescura del motorista no tuvo límites, porque luego de la colisión, este personaje, sin piedad, le rompió uno de los cristales al vehículo afectado. ¡Una verdadera ‘chercha’ de mal gusto!
Lo más ‘jevi’ (y a la vez lo más irritante) de este incidente es que, luego de todo ese desorden, el motorista se mandó a correr, emprendiendo la huida como si nada hubiera pasado. ¿Y el afectado? Con su carro dañado y la impotencia de ver al responsable irse ‘de una vez’. Este tipo de ‘tigueraje’ en nuestras calles es un cuento viejo que, lamentablemente, sigue ocurriendo con demasiada frecuencia y deja a la gente con la boca abierta y el corazón en la mano.
En Santo Domingo, el tema de los motoristas es un ‘coro’ que da para largo. Asegún se ve, muchos andan a la libre, sin respetar las normas de tránsito y, lo que es peor, sin ninguna consideración por los demás. Este incidente en la Tiradentes es solo una muestra más de cómo algunos individuos, por la prisa o la imprudencia, terminan causando daños y luego se ‘desaparecen’ sin dar la cara. ¡Es una situación que deja a cualquiera en ‘shock’!
Para el dueño del vehículo, esta situación es un verdadero dolor de cabeza. No solo tiene que lidiar con los daños materiales, sino también con la frustración de saber que el culpable se esfumó. La reparación de una mica, un cristal y la abolladura no es algo que se resuelva con ‘dos pesos’. Es un gasto inesperado que, en muchos casos, afecta el bolsillo de los dominicanos que ya bastante tienen con el día a día.
Este tipo de fuga después de un accidente es un delito en nuestra legislación. Aunque el motorista haya ‘volado bajito’ de la escena, la ley es clara. La impunidad con la que actúan algunos es una ‘vaina’ que hay que enfrentar. Las autoridades, según el caso, deberían de ponerle más ojo a estos incidentes para que no se conviertan en el pan nuestro de cada día y se fomente un mayor respeto por las normas viales.
Es fundamental que como sociedad impulsemos una mayor conciencia vial. No es solo un asunto de ‘motoristas’, sino de todos los actores en las vías. Hay que recordar que la calle no es una selva, y cada acción tiene sus consecuencias. Un poco de sentido común y empatía podrían evitar un ‘viaje de’ problemas y hacer nuestras ciudades más seguras para todos. ¡Ya es hora de ponerle un parado a este desorden!
Esperamos que, a partir de esta denuncia, se tomen cartas en el asunto y se pueda dar con el responsable de este ‘bochinche’ en la Tiradentes. La seguridad ciudadana y vial es un pilar importante para el desarrollo del país, y cada incidente de esta naturaleza nos recuerda la importancia de la educación y el cumplimiento de las leyes. ¡Vamos a ver si este ‘lío’ sirve de algo para hacer un cambio!Si te ha gustado este artículo, ¡compártelo con tus amigos, o déjanos un comentario!
Ingeniero de Sistemas especializado en Inteligencia Artificial y Automatización de Procesos. Con una trayectoria enfocada en la convergencia entre tecnología de vanguardia y comunicación digital, Ramón lidera la implementación de modelos generativos aplicados al periodismo dominicano. Su trabajo garantiza que la información que llega a la diáspora no solo mantenga nuestra identidad “del patio”, sino que cumpla con los más altos estándares de veracidad y optimización técnica de la web moderna (2026).



