Santo Domingo, República Dominicana. La economía dominicana ha mostrado un desarrollo económico notable en los últimos años, con una juventud que, asegún los reportes, logra ingresos a menor edad. Sin embargo, para un viaje de dominicanos, la pregunta del millón sigue siendo: ¿cómo es posible que, a los pocos días de cobrar, los cuartos se esfumen sin dejar rastro? La respuesta, según la experta en finanzas Keysha Díaz, no es mala suerte, sino la falta de un plan. Es hora de que aprendamos a dominar tus finanzas para no vivir en un eterno ‘aprieto’.
De acuerdo a lo que plantea la reconocida Keysha Díaz, máster en finanzas, el error más común que ha identificado es que la gente simplemente no tiene claro cuánto gana ni, mucho menos, en qué se le va la guagua del dinero. Esta falta de control crea un vacío recurrente donde los ingresos se evaporan de una vez, dejando a muchos en la olla y sin saber ni por dónde empezar a organizar su economía personal. Es como ir por la vida sin un GPS, sin saber a dónde vas a parar.
A esta vaina del descontrol se le suma la peligrosa costumbre de vivir de las apariencias, de querer ‘dar la nota’ y mostrar un estilo de vida que está por encima de lo que los ingresos reales permiten. Este ‘tigueraje’ de aparentar, lejos de ser algo chulo, golpea fuertemente la economía personal, llevando a un ciclo de gastos innecesarios. Un factor clave en este desorden son los llamados ‘gastos hormiga’, esos que, según la contadora Díaz, son pequeños, pero frecuentes y automáticos. ¡Y ni cuenta nos damos cuando ya nos han hecho un hoyo!
Imagínate, un café de ciento cincuenta pesos todos los días. Individualmente, no parece na’, ¿verdad? Pero multiplícalo por treinta días, y ya son cuatro mil quinientos pesos que se te van en esa chercha. La especialista recalca que no está mal darnos nuestros gustos, el punto es tener conciencia plena de lo que se está gastando y cómo eso afecta el presupuesto general. Es cuestión de darle mente y no dejarse llevar por el impulso del momento, ¡que después la cosa se pone fea!
Las señales de alerta son claras, y la experta las detalla sin pelos en la lengua. Una de las más obvias es utilizar la tarjeta de crédito para cosas básicas por falta de liquidez. Si estás pagando solo el mínimo de la tarjeta, o si necesitas coger un préstamo para saldar otra deuda, ¡cuidado! Estás metido en un ciclo destructivo. Según Díaz, un ‘San’ o cualquier prestamista informal puede parecer una solución rápida, pero al final termina siendo un clavo saca otro clavo, hundiendo a la gente más en el hoyo financiero. ¡Eso es una vaina que hay que evitar a toda costa!
Para encarrilar la cosa y empezar a ver la luz al final del túnel, el primer paso es sencillo pero efectivo: conocer tu propia realidad financiera. Esto implica saber cuánto dinero entra cada mes y, más importante aún, en qué se está yendo. La auditora empresarial Keysha Díaz recomienda, para los que no tienen ni idea, empezar por anotar cada gasto diario. Aunque al principio parezca incómodo o te dé un poco de vergüenza ver en qué gastas, este ejercicio aporta una claridad fundamental que te ayudará a tomar mejores decisiones con tus ‘cuartos’.
El segundo paso es distribuir tus ingresos, adaptando la famosa regla del 50-30-20 a tu propia realidad, sin querer aplicarla como una fórmula mágica inamovible. Es decir, un 50% para necesidades, un 30% para deseos y un 20% para ahorro o pago de deudas. Es crucial, como explica la entrevistada, dejar un porcentaje para gustos personales, porque si uno se la pasa solo pagando sin disfrutar nada, se abruma y se quita. Hay que buscar un equilibrio para que el sacrificio valga la pena y no te quemes.
Incluso con un sueldo mínimo, que según el reporte es de 17,000 pesos, el verdadero reto no es la cantidad en sí, sino forjar el hábito de ahorrar. Keysha Díaz enfatiza que a los ahorros hay que ponerles nombre y propósito, sea para un inicial de apartamento, un viaje o una emergencia. Así, cuando surja cualquier imprevisto, no vas a coger de ahí a lo loco. La meta es crear la costumbre, aunque sea apartando poco a poco; lo importante es empezar y ser consistente con esa vaina del ahorro.
Estas recomendaciones de la experta van de la mano con las que hace ProUsuario, la Dirección General de Protección al Consumidor. Esta entidad sostiene que el descontrol económico muchas veces viene arrastrándose desde la niñez, cuando no se enseña a diferenciar entre lo que realmente se necesita y lo que simplemente se desea. Involucrar a los niños en las decisiones de compra, mostrándoles cómo cada gasto reduce lo disponible para otras cosas, es una forma chula de inculcarles una buena cultura financiera desde pequeños.
A modo de conclusión, la egresada del INTEC, Keysha Díaz, nos deja con una reflexión poderosa: ‘Tú eres el promedio de las cinco personas que tengas más cerca’. Esto nos recuerda la importancia de nuestro entorno; si estamos rodeados de gente sin metas financieras claras, es muy probable que terminemos arrastrados hacia el mismo hoyo económico. Así que, ¡a rodearse de gente que nos impulse a ser mejores con nuestros ‘cuartos’ y a poner en práctica estos consejos para que la prosperidad económica nos encuentre de lo más bien!
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