¡Pero qué ‘vaina’ más ‘bacana’! La Universidad Católica Tecnológica de Barahona (Ucateba) se lució y armó un tremendo operativo médico gratuito en el Liceo María Trinidad Sánchez, en Jimaní. Un ‘viaje’ de familias de esa comunidad fronteriza se benefició con esta iniciativa, que es parte del compromiso firme de la universidad con el bienestar de la gente y su misión de aportar al desarrollo humano y social de las comunidades. Esto es lo que se llama llevar la academia más allá de las aulas, ofreciendo salud gratis y de calidad donde más se necesita.
Este operativo no fue una cosa de la noche a la mañana, sino que estuvo bien organizado por la Vicerrectoría de Desarrollo y Relaciones Internacionales, a través del Departamento de Extensión y Vinculación con el Medio. Es una clara muestra de la responsabilidad social que Ucateba, según la noticia, como academia, tiene con las comunidades de la región de Enriquillo, una zona que siempre agradece este tipo de atenciones y apoyo.
Antes de que la gente empezara a llegar ‘de una vez’ a buscar sus consultas, el reverendo padre Marco Antonio Pérez Pérez, quien según el reporte es el rector de Ucateba, soltó que la universidad está enfocada en proyectar su misión más allá de los muros. Él destacó la importancia de promover iniciativas que realmente contribuyan al bienestar de la población y que fortalezcan el vínculo entre el saber académico y la sociedad, especialmente en aquellos rincones que más lo ‘necesitan un empujón’.
Durante la jornada se armó un ‘coro’ de atenciones especializadas que incluyó consultas en pediatría, ginecología, nutrición, medicina familiar y hasta psicología. ¡Y la cosa no se quedó ahí! También se entregaron medicamentos de forma gratuita a todos los pacientes, facilitando así el acceso a servicios esenciales de salud que, a veces, son un lujo para muchas familias. Esto sí que es resolverle un ‘klk’ a la gente.
Una parte ‘chula’ del operativo fue el enfoque en los más vulnerables: los niños y los adultos mayores. Ucateba se aseguró de que estos grupos, que a menudo tienen más dificultades para acceder a servicios de salud, recibieran una atención especial. Ver a la gente salir con sus medicinas y con la cara de agradecimiento, eso sí que es un ‘palo’ para el alma de cualquier institución que se preste.
La participación de los comunitarios fue ‘jevy’, un reflejo de la necesidad y la buena acogida que tienen estas actividades. Desde tempranas horas, el ‘tigueraje’ de Jimaní se dio cita en el liceo, demostrando que cuando se ofrecen servicios de calidad y con buena voluntad, la gente responde. Es una lección clara de cómo la colaboración entre instituciones educativas y las comunidades puede generar un impacto positivo y duradero. La región de Independencia, y Jimaní en particular, se beneficia enormemente de estos gestos solidarios que marcan la diferencia.
Históricamente, la región fronteriza de la República Dominicana ha enfrentado desafíos en el acceso a servicios básicos, incluyendo la salud. Iniciativas como las de Ucateba no solo ofrecen alivio inmediato, sino que también siembran una semilla de esperanza y muestran el camino para un desarrollo más equitativo. Es un recordatorio de que, con compromiso y trabajo en equipo, se puede avanzar en la construcción de una sociedad donde el bienestar esté al alcance de todos. ¡Qué viva la ‘chercha’ de la buena salud!
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