La madrugada de este viernes amaneció con un ‘desastre’ que tiene a más de tres docenas de familias ‘en la lona’. Un devastador incendio consumió por completo un edificio de apartamentos conocido como ‘Luis Franco’, justo frente a la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD), en la transitada avenida Correa y Cidrón, esquina Amín Abel Hasbún. El incendio UASD dejó a muchos sin nada, con la comunidad entera lamentando esta ‘vaina’ que sacude el sector.
El fuego, que se desató entre la 1:20 a. m. y las 2:00 a. m., no solo arrasó con los doce apartamentos donde vivía ‘un viaje’ de gente, sino que también ‘le pasó la cuenta’ a ocho locales comerciales. Los dueños de estos negocios, que perdieron todo su inventario y mobiliario, están ‘en apuros’, viendo cómo sus medios de vida se fueron ‘a pique’ en cuestión de horas. La magnitud del daño es tal que el ambiente se siente pesado, con escombros y desesperación en el aire.
Wilfredo Caraballo, un residente del edificio Luis Franco, compartió su angustia con la prensa, describiendo la situación como un “desorden total”. La gente está clamando por ayuda, pidiendo a “el gobierno o una institución pública” que les dé una mano, pues “aquí se quemó todo”. El impacto emocional fue tremendo, con el mismo Wilfredo asistido por el 911 a las 5:00 de la mañana, sintiendo un pánico que le aceleró el corazón y demostrando que estos eventos marcan ‘pa’ siempre’.
Por suerte, Caraballo relató que el Cuerpo de Bomberos del Distrito Nacional llegó ‘de una vez’. Su rápida acción permitió que algunos, como él, salvaran ciertas pertenencias de sus habitaciones, evitando que el ‘fuego’ consumiera absolutamente todo. Aun así, la mayoría de los vecinos no tuvieron la misma suerte, encontrándose ahora “completamente afectados”, con ajuares y recuerdos reducidos a cenizas, una verdadera ‘tragedia’ para muchos hogares.
La tragedia toma un matiz aún más complicado al considerar la antigüedad del edificio. Construido en 1973, el Luis Franco mantenía la misma infraestructura, y, según Dionny Guillermo López, otro vecino con 32 años viviendo allí, el único mantenimiento recibido ha sido “a nivel de pintura”. Esta falta de inversión en la estructura de un edificio tan viejo podría haber contribuido a la rápida propagación de las llamas, dejando claro que a veces ‘lo viejo’ necesita más que un ‘repaso de pintura’ para estar seguro.
La comunidad ahora enfrenta un reto ‘bravo’. Con tantas familias en la calle y negocios destruidos, el llamado a la solidaridad y a la intervención estatal es inminente. Esta ‘vaina’ es un recordatorio de lo vulnerables que somos ante un siniestro y la importancia de la seguridad en edificaciones. Esperemos que la ayuda llegue ‘de una vez’ para que estas familias puedan empezar a reconstruir sus vidas, porque ‘está de lo más mal’ ver a tanta gente en esta situación.
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Ingeniero de Sistemas especializado en Inteligencia Artificial y Automatización de Procesos. Con una trayectoria enfocada en la convergencia entre tecnología de vanguardia y comunicación digital, Ramón lidera la implementación de modelos generativos aplicados al periodismo dominicano. Su trabajo garantiza que la información que llega a la diáspora no solo mantenga nuestra identidad “del patio”, sino que cumpla con los más altos estándares de veracidad y optimización técnica de la web moderna (2026).




