¡Pero qué ‘vaina’ más chula! Claro Dominicana se puso las pilas y ha dado un paso firme en la digitalización, logrando que más de ocho millones de usuarios, tanto de servicios fijos como móviles, ahora reciban su facturación de manera completamente digital. Este ‘jevi’ logro no solo simplifica la vida de la gente, sino que también representa un compromiso ‘bacano’ con el medioambiente. La empresa, que es una de las principales en el sector de las telecomunicaciones en el país, ha migrado exitosamente hacia un sistema sin papel, marcando un antes y un después en cómo manejamos nuestras cuentas y, de paso, cómo cuidamos nuestra Quisqueya. La implementación de la facturación digital es un ‘palo’ que beneficia a todo el mundo.
Imagínate un viaje de papel que ya no se imprime. Hablamos de una cantidad impresionante: más de cinco millones de kilogramos de documentos que antes terminaban en la basura o se quedaban guardados, ahora son historia. Esto es como si reciclamos 452,248 bolsas de basura de 13 galones cada año, ¡una ‘chercha’ ambiental de verdad! En un país como el nuestro, donde el manejo de residuos sigue siendo un reto, cualquier iniciativa que reduzca el consumo de recursos naturales y la tala de árboles es un ‘plus’ que nos ayuda a respirar mejor y a conservar la belleza natural que nos rodea. Es un claro ejemplo de cómo la tecnología puede ser una aliada para la sostenibilidad.
Este movimiento ‘chulo’ de Claro no solo se queda en el ahorro de papel, sino que tiene un impacto directo en los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), en especial en la adopción de tecnologías limpias (ODS 9), la reducción significativa de residuos (ODS 12) y la mitigación de emisiones (ODS 13). Al evitar la generación de más de 5,800 toneladas de dióxido de carbono, la empresa está haciendo un aporte equivalente a sacar de circulación nada más y nada menos que 1,241 vehículos de gasolina durante un año completo. Esto es un ‘coro’ serio con el planeta, demostrando que las grandes corporaciones pueden y deben liderar el camino hacia un futuro más verde y sostenible.
Carlos Cueto, el presidente de Claro Dominicana, lo dejó bien claro: esta ‘vaina’ no es solo por eficiencia operativa, es parte del propósito de la empresa de construir un mejor país. Con este hito, se evidencia que la digitalización va más allá de optimizar procesos; es una herramienta clave para potenciar el impacto positivo en el medioambiente. En 2025, ya se superaron los 21 millones de facturas electrónicas, lo que demuestra la magnitud de este compromiso y cómo la visión de la compañía se alinea con las necesidades de la sociedad dominicana, que cada vez valora más las prácticas sostenibles.
Por su lado, Patricia García, vicepresidenta de Servicio al Cliente, destacó el tremendo esfuerzo del equipo multifuncional que hizo posible esta transformación. Es un ‘tigueraje’ colectivo que se volcó en optimizar los procesos internos para mejorar la experiencia de los clientes dominicanos. Ahora, con la aplicación ‘Mi Claro’, uno puede ver su factura, pagar de una vez y acceder a un viaje de servicios digitales desde la comodidad de su casa o desde la ‘guagua’, evitando el tapón y, ¡lo mejor de todo!, contribuyendo a que el aire que respiramos esté de lo más bien. La comodidad y la responsabilidad ambiental van de la mano.
Este logro se suma a otras iniciativas eco-amigables que Claro ha implementado en el pasado, como la eliminación de las tarjetas prepago Comunicard en 2020, que representaba imprimir más de 3 millones de tarjetas al año. Es un patrón de comportamiento que nos muestra que la empresa está genuinamente comprometida con la reducción de su huella de carbono y el fomento de prácticas más sostenibles. Este tipo de acciones son las que nos animan a todos a ser más conscientes de nuestro impacto diario, y a las empresas a seguir invirtiendo en tecnologías que cuidan nuestro ecosistema, poniendo el ejemplo a seguir en todo el ‘patio’.
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