¡Pero qué ‘vaina’ más esperada! El Ministerio de Hacienda y Economía (MHE) ha tirado fuegos artificiales -figurativamente hablando, claro está- tras la reciente aprobación en el Congreso Nacional del Proyecto de Ley sobre Medidas Procrecimiento Económico, Simplificación Fiscal y Mitigación de la Crisis Internacional. Esta Reforma Tributaria es, en esencia, un movimiento estratégico para blindar nuestra economía, que busca mantener la estabilidad y proteger tanto a los sectores vulnerables como a la clase media, que a veces siente que carga con la ‘mochila’ más pesada.
Esta iniciativa no es un simple capricho legislativo; viene a ser un ‘respiro’ fiscal en un momento clave. Con la inestabilidad global que se vive, con conflictos en Medio Oriente y una economía mundial que aún se tambalea post-pandemia, para un país como el nuestro es fundamental generar espacio fiscal. Esto significa tener recursos para invertir en áreas críticas y responder de una vez a cualquier ‘golpe’ externo, sin que el pueblo dominicano termine pagando los platos rotos.
El camino para llegar a esta aprobación no fue un ‘juego de niños’, y se vio un ‘tigueraje’ legislativo de parte de la comisión bicameral, que se tomó su tiempo para analizar cada detalle. Asegún se cuenta, se sentaron a escuchar no solo al ministro Magín Díaz, que es un peso pesado en estos temas, sino también a los industriales y otros actores clave, buscando un consenso que evitara cualquier ‘chicharrón’ futuro. Es un proceso que demuestra que cuando se quiere, se puede trabajar por el bien común, más allá de los colores políticos.
Uno de los puntos más ‘chulos’ de esta reforma es que no se mete con el ITBIS ni con los impuestos a los combustibles, alcoholes o cigarrillos, que son los que más ‘golpean’ el ‘bolsillo’ de la gente. Lo más bacano es que las micro, pequeñas y medianas empresas quedan exentas de nuevas cargas, y hasta se les elimina el pago de anticipos a las microempresas, mientras que a las pequeñas se les redefine, lo que les da un ’empujón’ para seguir creciendo y generando empleo en la calle.
Y para los asalariados, ¡qué mejor noticia que esta! El umbral salarial exento del Impuesto sobre la Renta sube de RD$34,685 a RD$39,900. Imagínense, ¡un viaje de gente que ahora podrá ver un poco más de su dinerito en la quincena! Además, se aumentan las deducciones por gastos educativos y se eliminan impuestos que ya estaban más viejos que ‘Matusalén’, que solo complicaban la vida sin aportar mucho. Esto no solo dinamiza la economía sino que también promueve una mayor equidad, permitiendo que la gente invierta más en su desarrollo y el de su familia.
Ahora, la ‘pelota’ está en la cancha del Poder Ejecutivo para su promulgación. La expectativa es alta, pues esta ley se perfila como un instrumento vital para la gestión económica del país. Es un paso firme hacia la estabilidad y el desarrollo sostenible, demostrando que con planificación y compromiso, nuestra economía puede seguir ‘pa’ lante’, sorteando las adversidades y construyendo un futuro más próspero para todos. Así es la vaina en Quisqueya, siempre buscando la manera de mejorar.Si te ha gustado este artículo, ¡compártelo con tus amigos, o déjanos un comentario!




