¡Klk, mi gente! La pelota en las Grandes Ligas sigue dándonos motivos para la chercha, y esta vez, el que nos puso a brincar fue nuestro hermano venezolano Salvador Pérez. El bateador designado, una figura reconocida en el terreno, se botó con un ‘palazo’ que no solo ayudó a los Reales de Kansas City a vencer 5-4 a los Gigantes de San Francisco el miércoles, sino que también lo catapultó a igualar un impresionante récord jonrones de la franquicia. ¡Eso sí que es una vaina bacana que nos llena de orgullo!
Con 36 años, y en su rol de bateador designado según el reporte, Pérez conectó su jonrón número 14 de la temporada, y el 317 de su carrera, empatando así al legendario George Brett, una figura icónica en la historia de los Reales. Imagínate tú, ponerse al lado de un ‘monstruo’ así no es cualquier cosa; eso es de tigueres grandes que saben lo que hacen en el terreno. La trayectoria de Pérez ha sido de puro trabajo y dedicación, dejando claro que el talento caribeño se impone en las Mayores con una clase envidiable.
El partido fue un sube y baja de emociones, un verdadero ‘corre y coge’ en el terreno, donde cada jugada contaba un mundo. El derecho de Kansas City, Seth Lugo, mantuvo a raya a los Gigantes sin anotaciones hasta el sexto inning. Después de un par de jugadas que abrieron la puerta, el venezolano Luis Arráez, conocido por su habilidad con el bate, impulsó la primera carrera del juego con un elevado de sacrificio al jardín central. Un ejemplo claro de cómo la estrategia y la ejecución pueden cambiar el curso de un juego de una vez.
Pero los Gigantes no se iban a quedar con los brazos cruzados, ¡qué va! Metieron presión en la séptima entrada, con un triple productor de Jung Hoo Lee y un doblete que salió del bate de nuestro compatriota, el dominicano Willy Adames, para ampliar la ventaja. Ver a Adames produciendo en las Grandes Ligas siempre nos llena de orgullo, demostrando el talento que nace en nuestra islita y que está regado por el mundo de la pelota, dejando siempre el pabellón bien en alto.
Los Reales, con ese ‘flow’ de no rendirse nunca, también tuvieron su momento estelar. Vinnie Pasquantino extendió su impresionante racha de hits a 17 juegos con un doble, aunque la jugada se puso ‘picante’ cuando se deslizó y se pasó de la almohadilla. La decisión de quieto fue confirmada, lo que le costó la expulsión al mánager de los Gigantes, Joey Vitello, en un ‘coro’ que encendió aún más el juego. Justo después de ese relajo fue que Pérez vino y la desapareció, dándole un giro dramático a la vaina.
Con la adrenalina a mil, los Reales no aflojaron ni un chin. Fabricaron la carrera del empate con tres sencillos consecutivos, el tercero de ellos del bateador emergente Nick Loftin. Pero el golpe de gracia lo dio Lane Thomas, quien con las bases llenas conectó un sencillo que trajo dos carreras y le dio la vuelta a la pizarra, poniendo a la fanaticada a gozar. Y para cerrar con broche de oro, el cerrador Steven Cruz, aunque permitió un jonrón con dos outs, se guayó para conseguir el primer salvamento de su carrera. ¡Un final de película, una victoria bien ‘chula’ para los Reales!
Este tipo de juegos y récords son los que hacen que uno se enamore más de la pelota. Salvador Pérez sigue demostrando que es un ‘MVP’ en toda la extensión de la palabra, y su legado en Kansas City se hace cada vez más grande. ¡Qué clase de historia la que está escribiendo este ‘caballito’ del béisbol!
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