¡Atención, mi gente! Por fin parece que le estamos encontrando la vuelta a una ‘vaina’ que nos tiene a todos con la soga al cuello cada vez que llega la temporada: el sargazo. La República Dominicana, junto a otros países del Caribe, le ha metido mano a un proyecto internacional que promete cambiar el juego y convertir este dolor de cabeza en una fuente de progreso. Se trata del FEF-CARIBS, una iniciativa que busca fortalecer la investigación y el desarrollo para un manejo sostenible de esta macroalga en toda la cuenca del Gran Caribe.
Este proyecto, que representa una inversión de un millón de euros, cuenta con el respaldo del Ministerio de Europa y de Asuntos Exteriores de Francia. A través de sus embajadas en la República Dominicana, México y Cuba, Francia está impulsando este esfuerzo que, según la noticia, se ejecutará durante 30 meses. La iniciativa es un verdadero ‘coro’ internacional, reuniendo a la República Dominicana, México, Cuba, Francia, Guadalupe y Martinica, lo que demuestra que este es un problema que nos afecta a todos por igual y que la unión hace la fuerza, ¡como el buen dominicano sabe!
Según las informaciones ofrecidas por Ulises Jáuregui, un reconocido profesor del Instituto Tecnológico de Santo Domingo (Intec), la visión detrás de FEF-CARIBS es dejar de ver el sargazo solo como una amenaza ambiental. ¡Na’ de eso! La idea es darle la vuelta a la tortilla y comenzar a verlo como una materia prima con un potencial tremendo para generar empleos, crear nuevos negocios y fomentar un desarrollo sostenible que beneficie a la gente de a pie. Es un cambio de mentalidad, de pasar de queja a buscar la solución, ¡ese es el ‘tigueraje’ que necesitamos!
El proyecto no se anda con chiquitas y tiene tres ejes fundamentales para lograr su objetivo. Primero, fortalecer los sistemas de vigilancia y monitoreo con herramientas de detección remota y tecnología satelital. ¡Imagínate, sabremos con exactitud dónde, cuándo y cuánto sargazo viene, para no cogerlo de sorpresa! El segundo eje se enfoca en el aprovechamiento de la biomasa, desarrollando tecnologías para su acondicionamiento y conservación, y lo más bacano, investigando para fabricar biomateriales y productos que dejen ‘cuartos’. Y el tercer componente es pura educación, promoviendo programas en las comunidades costeras para que la gente tenga más ‘conocimiento’ sobre el fenómeno y sepa cómo adaptarse mejor. ¡Un plan completo, klk!
El profesor del Intec, según lo expuesto, destaca que la República Dominicana tiene sus propios ‘bretes’ frente a las arribazones masivas de sargazo. El primer desafío es fundamental: contener y retirar esa masa antes de que llegue a nuestras playas paradisíacas y afecte los ecosistemas. ¡Hay que ser más rápido que el propio sargazo! Luego, hay que asegurar que lo recolectado se disponga de una forma adecuada para no crear otros problemas ambientales. Pero el ‘brete’ más grande, el verdadero ‘challenge’, es el que nos hará sonar a nivel mundial: transformar esta biomasa que hoy nos molesta en una fuente de riqueza y oportunidades.
Y no es que aquí nos hemos quedado con los brazos cruzados, ¡qué va! Ulises Jáuregui también compartió que el país cuenta con la red universitaria Salgard, un grupo de diez universidades que llevan más de una década investigando qué hacer con el sargazo. Se han explorado vainas como la producción de energía, carbón activado, compuestos para farmacia y cosmética, fibras… ¡un viaje de ideas! Sin embargo, la realidad es que la producción comercial todavía está en ‘slow motion’. Pero hay luces al final del túnel: empresas como SOS Carbon, con su bioestimulante, y la Asociación Manelino, que junto con Intec ha desarrollado un biofertilizante líquido a escala piloto, nos demuestran que sí se puede. ¡Esa es la actitud, de no quedarse en el aire!
La meta es ambiciosa pero realista, según lo indicado por el académico: empezar a valorizar el sargazo desde 2027. ¡Sí, escuchaste bien! El Task Force Sargazo República Dominicana está trabajando duro para que, para ese año, se logre tratar y aprovechar el 5% del sargazo que llega al país, con la intención de ir subiendo ese porcentaje cada año. Este proyecto FEF-CARIBS viene a complementar ‘de una vez’ los esfuerzos del Gobierno y de otras iniciativas internacionales, como los programas europeos Global Gateway y las iniciativas francesas SARGCOOP2 y SARSEA. ¡Un trabajo en equipo que promete bastante!
En la República Dominicana, el ‘motor’ de este proyecto es el Intec, que coordina junto a la UNPHU y UNAPEC. En México, el Instituto Francés de Investigación para el Desarrollo (IRD) lleva la batuta, y en Cuba, el CIRAD. La embajadora de Francia en República Dominicana, Sonia Barbry, subrayó que el sargazo es un ‘lío’ para toda la región, por lo que la cooperación es clave. Ella resaltó que esto amplía un proyecto previo con Intec y forma parte de un ‘paquete’ de acciones de Francia y la Unión Europea. ¡Un ‘apoyo’ que se siente y se valora!
La diplomática también echó pa’ tras y recordó el compromiso que asumieron los presidentes Luis Abinader y Emmanuel Macron en la Conferencia de las Naciones Unidas sobre los Océanos, celebrada en Niza, Francia, en 2025. Allí, según la noticia, se acordó fortalecer la cooperación para enfrentar el sargazo. Esto demuestra que el tema no es de ahora, sino que se viene trabajando ‘desde hace un buen tiempo’, con miras a un futuro más sostenible para nuestras costas y nuestra gente. ¡Así es que se progresa, con visión de futuro!Si te ha gustado este artículo, ¡compártelo con tus amigos, o déjanos un comentario!



