¡Mi gente, pónganle mente a esta vaina! A pesar de que las ‘Stablecoins’ suenan a estabilidad y seguridad porque están amarradas al dólar, la realidad es que el marco regulatorio en Estados Unidos, la famosa Ley GENIUS, parece tener un par de hoyos que podrían dejarnos con la boca abierta si un emisor se fuera a pique. Asegún expertos, la cosa no está de lo más bien y los dueños de estas monedas digitales podríamos quedar más desprotegidos de lo que creemos. No es un invento, es un ‘tigueraje’ legal que hay que comprender bien antes de lanzarse de cabeza.
La advertencia viene de Cory Swan, un bacano en el mundo de Bitcoin, quien nos ha puesto al día sobre esta situación. Resulta que, en caso de una quiebra, los usuarios comunes no somos los primeros en la fila para recuperar nuestros chelitos. ¡Qué va! Estaríamos en un quinto lugar, muy por detrás de otros acreedores. Esto dista un mundo de la seguridad que nos da un banco con el respaldo de la FDIC, donde, de una vez, nos devuelven nuestros fondos. Aquí la ‘chercha’ es diferente, y la confianza ciega podría salir cara.
La raíz del problema, según Swan y otros especialistas, está en la “letra chica” de la Ley GENIUS, aprobada hace poco en 2025. La legislación, que supuestamente busca dar “primera prioridad” a los titulares de Stablecoins sobre las reservas, al mismo tiempo saca esas reservas de la masa de la quiebra. Esto significa que los fondos podrían quedar “en el aire”, fuera de la jurisdicción de los tribunales para una distribución rápida. ¡Imagínense ese desorden si hay que ir a buscar los cuartos!
Para que se hagan una idea de cómo es el orden de prelación, un reporte de Credit Slips de diciembre de 2025 detalla que, antes que los usuarios de Stablecoins, cobrarían un viaje de gente. Primero, las reclamaciones de acuerdos de recompra; luego, los prestamistas de financiamiento de deudor en posesión (DIP); después, los mismos profesionales de la quiebra como abogados y contadores; y en cuarto lugar, los derechos de compensación de depositarios y corredores. Es como si en la fila del banco, los que tienen los billetes grandes se colaran por delante de uno.
El profesor Adam Levitin, de la Universidad de Georgetown y autor de ese reporte, lo dejó claro: la Ley GENIUS no da la prioridad que muchos creen. Aunque se hable de “prioridad”, esto se refiere solo a deudas no garantizadas. En la práctica, cualquier acreedor que tenga una garantía cobrará mucho antes que el ‘tigueraje’ común. Esto nos lleva a reflexionar sobre la verdadera naturaleza de la estabilidad de estas monedas y a no dejarnos llevar solo por el nombre. Los dominicanos que usamos Stablecoins para remesas o para guardar algo, deben darle mente a esto.
Este riesgo no es un cuento de camino ni una teoría de conspiración. Muchos de los emisores grandes de activos digitales tienen sus relaciones financieras estructuradas de esta forma. Si un emisor tiene sus reservas en letras del Tesoro con un custodio y al mismo tiempo le debe a ese custodio, la reclamación de este último está garantizada y se le paga antes que a ti. Es un sistema complejo que exige que estemos más vivos que el diablo y que investiguemos bien dónde ponemos nuestros fondos digitales. ¡No es para salir corriendo, pero sí para estar al tanto y no quedarse sin na’!
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Ingeniero de Sistemas especializado en Inteligencia Artificial y Automatización de Procesos. Con una trayectoria enfocada en la convergencia entre tecnología de vanguardia y comunicación digital, Ramón lidera la implementación de modelos generativos aplicados al periodismo dominicano. Su trabajo garantiza que la información que llega a la diáspora no solo mantenga nuestra identidad “del patio”, sino que cumpla con los más altos estándares de veracidad y optimización técnica de la web moderna (2026).




