La economía venezolana nos tiene dando vueltas, ¡una vaina del otro mundo, mi gente! Mientras aquí el costo de la vida sigue subiendo más que chicharrón en la freidora, el precio del USDT, esa stablecoin que es el salvavidas de un viaje de ahorradores, nos ha dado un bajón inesperado. El pasado 5 de abril, vimos el USDT cerca de los 622 bolívares en plataformas como Binance, cayendo un 6.5% en una semana. Pero ojo, que esto es solo la calma antes de la tempestad, ¿o no? El asunto con el USDT Venezuela está más complejo de lo que parece.
Detrás de este ‘break’ cambiario, se cocina algo gordo, según los especialistas. Hermes Pérez, que sabe un disparate de economía y fue jefe de la Mesa de Cambio del Banco Central de Venezuela (BCV), ha documentado un crecimiento del 50% en la liquidez monetaria (M2) entre diciembre de 2025 y marzo de 2026. Eso es un viaje de bolívares circulando, y ya sabemos lo que pasa cuando hay mucha masa: la gente corre a buscar dónde esconder su dinero, y las divisas se ponen de lo más chulas.
En una economía como la venezolana, que ha vivido episodios de hiperinflación que nos han dejado locos a todos, la búsqueda de un refugio de valor no es un lujo, es una necesidad vital. El dólar, y ahora el USDT, se han convertido en ese escudo contra la devaluación constante del bolívar. Cada vez que el Banco Central le da a la maquinita de imprimir, el venezolano sabe que su dinero pierde valor de una vez, y el ‘tigueraje’ se mueve para proteger lo suyo.
La calma actual en el mercado P2P es curiosa, más aún cuando recordamos los tropezones de principios de año. La brecha cambiaria, esa diferencia entre el USDT y el dólar oficial, se achicó de un 21.4% a un 10.6% en una semana. Esto ha pasado porque, si bien la masa monetaria sube, las exportaciones petroleras y las intervenciones del BCV inyectan divisas, creando un pulso que por ahora mantiene la balanza. Es como un río caudaloso, pero con una compuerta que lo aguanta, ¿entiendes? Pero ¿hasta cuándo?
Pérez es claro como el agua de coco: solo en una semana de marzo, la liquidez monetaria saltó un 12.2%. Eso es un indicativo fuerte de que el embalse de bolívares se está llenando, y si la salida no es suficiente, la presión se acumula y el chorro revienta. Si el BCV no logra ‘absorber’ ese excedente de bolívares, es casi seguro que veremos al USDT buscar nuevos niveles. La historia es una maestra dura, y aquí, cuando la ‘guagua’ de billetes se acelera, el dólar o el USDT siempre terminan ganando terreno.
Así que, mi gente, aunque ahora veamos una baja, las señales técnicas apuntan a que el equilibrio es más frágil que vaso de cristal en fiesta de cumpleaños. El USDT Venezuela sigue siendo el termómetro real de la confianza en ese país hermano. Asegún se desarrolle la vaina monetaria, así veremos el precio de esa stablecoin. ¡Estemos atentos, klk!
Si te ha gustado este artículo, ¡compártelo con tus amigos, o déjanos un comentario!
Ingeniero de Sistemas especializado en Inteligencia Artificial y Automatización de Procesos. Con una trayectoria enfocada en la convergencia entre tecnología de vanguardia y comunicación digital, Ramón lidera la implementación de modelos generativos aplicados al periodismo dominicano. Su trabajo garantiza que la información que llega a la diáspora no solo mantenga nuestra identidad “del patio”, sino que cumpla con los más altos estándares de veracidad y optimización técnica de la web moderna (2026).




