Aquí, en nuestro patio, la vaina de la violencia nos tiene en un pie desde hace rato. Por eso, que la Universidad Católica Nordestana (UCNE), con el reverendo Isaac García de la Cruz al frente, haya salido de una vez a respaldar la propuesta de la procuradora Yeni Berenice Reynoso para un Pacto de Estado contra la Violencia, es una señal de que la academia está en la jugada. Esta iniciativa no es un invento cualquiera, es un llamado a que todos, desde el gobierno hasta el tigueraje de a pie, nos montemos en este coro para buscarle una solución a este problemón que nos afecta a todos, sin distinción de cédula o de sector. La idea es construir una cultura de paz y respeto a la ley, algo que nos hace falta en pila.
El apoyo de la UCNE viene a raíz del reciente ‘Foro sobre Crimen, Seguridad y Violencia’, un encuentro jevi organizado por el Listín Diario y la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD), donde la procuradora soltó la propuesta del Pacto de Estado. La verdad es que este tipo de discusiones son bacanas, porque nos permiten ver el problema de la delincuencia desde una perspectiva más profunda, no solo con el relajo de echarle la culpa a uno o a otro. El rector García de la Cruz valoró este foro como un aporte significativo al diálogo nacional, destacando la necesidad de enfrentar la criminalidad con base científica, no solo con chercha.
Pero la cosa no se queda ahí, mi gente. La UCNE también le metió mano a la propuesta del magistrado Claudio Aníbal Medrano, que planteó articular una red de observatorios de violencia y criminalidad, todos integrados por las Instituciones de Educación Superior (IES). Esto sí que es una vaina con sentido, ¿sabes por qué? Porque las universidades tienen la capacidad y la gente para analizar los datos de forma rigurosa, hacer estudios interdisciplinarios y ayudarnos a entender los factores de raíz de esta situación, como la desigualdad social, la falta de oportunidades y la exclusión que tienen a un viaje de gente en el limbo. No es solo meter preso, es entender el porqué.
Es que, honestamente, el rol estratégico de nuestras universidades en este lío es clave. No es solo graduar profesionales, es también poner su conocimiento al servicio del pueblo. Imagínense un coro de expertos universitarios, cada uno desde su observatorio, levantando información que luego sirva para que el Estado diseñe estrategias que de verdad funcionen, que estén basadas en evidencia y no en suposiciones, y que además respeten los derechos humanos. Así es que se hacen las cosas bien, buscando soluciones ‘del patio’ pero con nivel, con un trabajo que dé resultados concretos para la seguridad ciudadana.
No podemos dejar de mencionar que otras instituciones pesadas, como FINJUS, el CARD, la CNDH y FEJES, también se han montado en este tren del Pacto de Estado. Y tienen un punto que es más claro que el agua: el fenómeno criminal ya nos sobrepasó la capacidad de respuesta si las instituciones actúan cada una por su lado. Es una realidad que nos duele, por eso se necesita un abordaje integral, un coro bien montao donde todos aportemos. Porque al final del día, la seguridad de la República Dominicana es una vaina que nos compete a todos, no solo a los que tienen un cargo. ¡Así que a darle, mi gente!Si te ha gustado este artículo, ¡compártelo con tus amigos, o déjanos un comentario!
Ingeniero de Sistemas especializado en Inteligencia Artificial y Automatización de Procesos. Con una trayectoria enfocada en la convergencia entre tecnología de vanguardia y comunicación digital, Ramón lidera la implementación de modelos generativos aplicados al periodismo dominicano. Su trabajo garantiza que la información que llega a la diáspora no solo mantenga nuestra identidad “del patio”, sino que cumpla con los más altos estándares de veracidad y optimización técnica de la web moderna (2026).




