¡Qué ‘vaina’ más fuerte con los Mets de Nueva York! La fanaticada neoyorquina, y el ‘tigueraje’ dominicano que sigue de cerca la pelota, está que no lo cree. La tropa metropolitana cayó de nuevo, esta vez 5-3 frente a los Mellizos de Minnesota, acumulando la friolera de doce derrotas seguidas. Este palo es gordo, y el cerrador Devin Williams se ha convertido en el dolor de cabeza principal, pichando una ‘chercha’ en el noveno episodio al permitir la carrera de la ventaja. El ambiente en el Citi Field está de lo más tenso, y los ánimos están por el suelo. La gente se pregunta si este equipo podrá levantar cabeza.
Esta racha de doce derrotas seguidas no es cualquier cosa, mi gente; es la más larga que han vivido los Mets desde el lejano 2002, cuando también hilvanaron doce reveses entre el 10 y el 23 de agosto. La historia no miente: ningún equipo en las Grandes Ligas que ha sufrido una seguidilla así de dolorosa ha logrado meterse en los playoffs. Esto pone al equipo en una posición bien ‘jevi’ y con la soga al cuello desde ahora mismo. Es como si el destino les estuviera diciendo ‘klk’ con las aspiraciones de postemporada.
El relevo de Williams fue un verdadero ‘rollo’. Apegado a la crónica, el hombre no pudo sacar ni un solo out de los cinco bateadores que enfrentó antes de que lo sacaran del montículo entre una lluvia de abucheos. Luke Keaschall le conectó el sencillo productor de la carrera que rompió el empate, y luego Matt Wallner negoció una base por bolas con las bases llenas, dándole una carrera gratis a los Mellizos. En sus últimas tres apariciones, el atribulado cerrador ha permitido siete carreras mientras apenas registra cuatro outs, una estadística que lo tiene ‘virao’ con la fanaticada y con el mánager.
Y lo más ‘bacano’ del caso es que los Mets tenían esta vaina en la mano. El jovencito Nolan McLean estaba lanzando una joya, retirando a los primeros 15 bateadores de los Mellizos como si nada. ¡Un tremendo pitcheo! Además, el boricua Francisco Lindor, con ese swing ‘chulo’ que le caracteriza, sacudió un jonrón de tres carreras en la tercera entrada, dándoles a los Mets la ventaja más amplia que habían tenido desde principios de abril. Se sentía que era el día de romper la racha, pero el bullpen, como es de costumbre últimamente, les aguó la fiesta.
Ahora mismo, los Mets están en un ‘aprieto’ de tamaño mundial. La presión está por las nubes, no solo sobre Devin Williams, sino sobre todo el equipo y el cuerpo técnico. ¿Podrán encontrar la forma de salir de este ‘hoyanco’? La fanaticada dominicana, que le mete corazón a la pelota, espera que sí, pero la verdad es que la situación está ‘color de hormiga’. Necesitan hacer ajustes ‘de una vez’ porque el calendario no perdona y el tren de los playoffs se está yendo. Es un verdadero desafío ver a un equipo con tanto talento en la lona, sufriendo un ‘viaje de’ derrotas que nadie esperaba. La esperanza es lo último que se pierde, pero la realidad es que el camino está cuesta arriba.
Si te ha gustado este artículo, ¡compártelo con tus amigos, o déjanos un comentario!




