Por ahí anda un ‘coro’ que si el aire acondicionado puede producir monóxido de carbono (CO). ¡De una vez te digo que eso es una ‘vaina’ que no va! Aseguún los expertos, incluyendo al técnico Jordi Alejandro Contreras y al intendente de Bomberos de Haina, Alfonso Vásquez, los aires acondicionados no son culpables de esto. El monóxido de carbono es un gas ‘jevi’ de peligroso, incoloro, inodoro e insípido, y se produce por la combustión incompleta de combustibles, no por el gas refrigerante que usa tu aire.
Entonces, ¿cuáles son los verdaderos culpables de que se genere este ‘asesino silencioso’? Pues mira, son todos esos equipos que queman combustible: desde un vehículo encendido en un garaje cerrado, un calentador de agua de gas, las estufas si no están bien ventiladas, chimeneas defectuosas o bloqueadas, y ¡ojo!, los generadores eléctricos, tan comunes aquí durante los ‘apagones’. Si estos aparatos no tienen una buena salida de humo o se usan en espacios cerrados, ahí sí que el ‘tigueraje’ del CO se activa y puede formarse un problema grande.
La cosa se pone más seria cuando el monóxido de carbono entra a tu cuerpo. La neumóloga Maribel Jorge, presidenta de la Sociedad Dominicana de Neumología, explica que este gas tiene una afinidad ‘un viaje de’ más alta por la hemoglobina en la sangre que el propio oxígeno. Esto significa que el CO le gana al oxígeno en el transporte, formando algo que llaman ‘carboxihemoglobina’ y dejando a tus órganos vitales, como el cerebro y el corazón, sin el oxígeno que necesitan para funcionar. Es una situación que te puede llevar al ‘patíbulo’ sin que te des cuenta.
Los síntomas de intoxicación con CO pueden ser engañosos, desde algo leve como un dolor de cabeza que lo confundes con un ‘chin’ de estrés, mareos, cansancio o náuseas. Si la cosa avanza, puedes sentir un dolor de cabeza más intenso, vómitos, visión borrosa, confusión, desorientación e incluso palpitaciones. Lo ‘chulo’ de esto es que, como no ves ni hueles el gas, es fácil atribuir estos malestares a cualquier otra ‘vaina’ menos al CO.
Pero si el nivel de intoxicación sube y nadie se da cuenta, la situación se vuelve crítica. La falta de oxígeno puede provocar pérdida del conocimiento, convulsiones, arritmias cardíacas, fallo respiratorio, coma y, lamentablemente, la muerte. Incluso, aquellos que sobreviven a una intoxicación grave pueden terminar con daños cerebrales permanentes. Por eso es vital estar ‘pilas’ y no subestimar los síntomas si usas equipos que quemen combustible.
La mejor estrategia es la prevención, ¡siempre! Aquí en el patio, donde los generadores son un ‘palo’ en muchos hogares, hay que ser súper cuidadosos. Nunca uses un generador dentro de la casa o en un espacio cerrado, ni siquiera en el balcón si está muy pegado a la vivienda. Asegúrate de que las chimeneas, si las tienes, y los calentadores de gas estén en óptimas condiciones y con buena ventilación. La vida de tu familia es ‘bacana’, no la arriesgues por un descuido.
Mantén un buen mantenimiento de todos tus equipos de combustión. Verifica las salidas de humo para que no estén obstruidas y, si puedes, invierte en detectores de monóxido de carbono. Estos aparaticos son unos ‘salvavidas’ que te pueden avisar de la presencia del gas antes de que sea demasiado tarde. Estar informado y tomar estas medidas de seguridad es lo que te mantendrá a ti y a los tuyos ‘de lo más bien’.
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