A sus apenas 19 añitos, Vicmerling Castillo nos ha demostrado de qué está hecha una verdadera ‘guerrera’. Esta jevita ha librado una batalla que a muchísimos adultos se les haría cuesta arriba. Fue en junio de 2024 cuando su vida dio un giro de 180 grados: un diagnóstico de leucemia mieloide aguda. Lo que empezó como unas manchitas raras en las piernas y un dolor de brazo terminó siendo esa vaina que le cambió el panorama por completo, llevándola de una vez a la Plaza de la Salud a enfrentar lo que muchos temen.
Imagínense ustedes el trajín: 60 quimioterapias, una recaída que casi le apaga la luz, y hasta un ingreso a Cuidados Intensivos. Pero Vicmerling, con su tremenda fuerza de voluntad y el apoyo de su gente, logró lo impensable. Con la solidaridad de un coro de amigos y manos amigas, consiguió que la aceptaran en el prestigioso Nicklaus Children’s Hospital en Miami. Allá, su tío se fajó y le donó la médula ósea, regalándole una segunda oportunidad de vida. Eso sí que es un acto de amor bacano, klk.
Ahora bien, la lucha no ha terminado. Vicmerling está de vuelta en nuestra tierra y, gracias a Dios, en remisión. Esto significa que la enfermedad está controlada, pero para mantenerse así y que la leucemia no le juegue otra chercha, necesita con urgencia un medicamento que se llama Rydapt. Y aquí es donde la vaina se pone un poco agria, porque ese medicamento es de un alto costo que su familia, lamentablemente, no puede costear.
Es una realidad que en nuestro país, a pesar de los avances, todavía hay un viaje de enfermedades de alto costo que ponen a la gente en apuros. Casos como el de Vicmerling sacan a relucir la importancia de la solidaridad y el tigueraje colectivo para echarle una mano a quienes más lo necesitan. El sistema de salud, aunque se esfuerza, no siempre puede cubrir estos tratamientos post-trasplante que son cruciales para la supervivencia a largo plazo de pacientes con condiciones tan complejas.
El medicamento Rydapt es vital para consolidar esa remisión y asegurar que Vicmerling pueda seguir viviendo una vida plena, como se la merece cualquier joven de su edad. Es la pieza clave que le falta a este rompecabezas para cerrar el ciclo de su recuperación y poder mirar hacia el futuro con esperanza. Su testimonio es un recordatorio de que, aunque la medicina avanza, el factor humano y la ayuda mutua siguen siendo pilares fundamentales en la sanación.
Por eso, hacemos un llamado a todo el mundo que pueda aportar su granito de arena. No importa si es mucho o poquito, toda ayuda es jevi y cuenta para que Vicmerling pueda seguir su tratamiento. Si no puede donar, comparta esta información, que esa también es una forma chula de apoyar. No dejemos que esta guerrera, que ya superó lo más difícil, se quede a medio camino por un tema de cuartos. ¡Vamos a darle la mano!
Puedes colaborar de una vez a través de las siguientes cuentas, todas a nombre de su madre, Merling M. Ruiz (Cédula: 104-0016457-9): Banreservas: Cuenta de ahorros No. 8900051897 o Banco BHD: Cuenta de ahorros No. 22747110011. También estaremos compartiendo el link de GoFundMe en nuestras historias. Cada aporte es un soplo de vida para Vicmerling.
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Ingeniero de Sistemas especializado en Inteligencia Artificial y Automatización de Procesos. Con una trayectoria enfocada en la convergencia entre tecnología de vanguardia y comunicación digital, Ramón lidera la implementación de modelos generativos aplicados al periodismo dominicano. Su trabajo garantiza que la información que llega a la diáspora no solo mantenga nuestra identidad “del patio”, sino que cumpla con los más altos estándares de veracidad y optimización técnica de la web moderna (2026).




