La situación de la Violencia de Género en nuestro país está de relajo, señores, y los datos del primer trimestre de 2026 nos pegan duro en la cara. La Dirección Nacional Contra la Violencia de Género ha revelado que se registraron ¡más de 17,500 denuncias! Esto no es un juego, es una ‘vaina’ seria que nos atañe a todos. Entre violencia intrafamiliar y delitos sexuales, el panorama es que hay que meterle mano de una vez.
Asegún el boletín, la violencia intrafamiliar sigue siendo el coco, representando más de la mitad de todas las denuncias. Y, ¿dónde creen que se concentra este ‘tigueraje’? Pues en la provincia de Santo Domingo, que está a la cabeza con un viaje de casos, casi seis mil solo en tres meses. Esto no es solo una cifra, es un reflejo de la presión social, económica y cultural que afecta a nuestras comunidades, donde muchas veces los problemas se resuelven a la mala, lamentablemente.
Lo que más preocupa, y que es un ‘klk’ de los grandes, es que un alto porcentaje de las víctimas de feminicidios no había denunciado previamente. De 22 feminicidios reportados, 19 no habían alzado la voz. Esta ‘vaina’ nos grita que hay un miedo tremendo y una falta de confianza en el sistema que tenemos que resolver ya. ¿Será por la vergüenza, por amenazas, o porque las medidas de protección a veces no son suficientes? Es un punto crítico donde el Estado y la sociedad deben poner más atención.
Los victimarios y las víctimas, en su mayoría, están en la flor de la vida, entre los 18 y 35 años. Esto nos indica que la violencia no es solo un problema de adultos mayores, sino que está afectando a nuestra juventud productiva. Es un ciclo vicioso que se repite, muchas veces en el seno de las relaciones de pareja y expareja, donde las rupturas amorosas detonan el 49% de estos incidentes. El ‘celaje’ o la incapacidad de aceptar el fin de una relación se convierte en un detonante fatal.
Las instituciones están haciendo su esfuerzo, ¡pero el trabajo es largo! El Servicio Línea Vida recibió un montón de llamadas buscando orientación, y los Centros de Intervención Conductual para Hombres, principalmente en el Distrito Nacional, atendieron a más de 300 panas buscando cambiar su ‘actitud’. Esto demuestra que hay una necesidad de asistencia, pero también que el ‘bembé’ es tan grande que la capacidad de respuesta debe fortalecerse con más recursos y personal cualificado.
La Dirección Nacional contra la Violencia de Género tiene un rol ‘bacano’ en este ‘coro’, intentando coordinar y supervisar todo el sistema. Su meta es clara: garantizar la protección de las víctimas y que el Estado dé una respuesta efectiva. Esto incluye desde la formulación de políticas públicas hasta el seguimiento de casos y la recopilación de datos para entender mejor el problema. Es un trabajo que requiere el apoyo de todos, desde el ‘tigueraje’ de la calle hasta las altas esferas.
No podemos hacernos los de la vista gorda. Es hora de que, como dominicanos, nos unamos para erradicar esta ‘vaina’ que tanto daño nos hace. Educar, denunciar y exigir son pasos clave para que más nunca una mujer sea víctima del ‘machete’ o el maltrato. ¡Juntos podemos cambiar esta realidad tan amarga y construir un país más seguro para todos!.
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Ingeniero de Sistemas especializado en Inteligencia Artificial y Automatización de Procesos. Con una trayectoria enfocada en la convergencia entre tecnología de vanguardia y comunicación digital, Ramón lidera la implementación de modelos generativos aplicados al periodismo dominicano. Su trabajo garantiza que la información que llega a la diáspora no solo mantenga nuestra identidad “del patio”, sino que cumpla con los más altos estándares de veracidad y optimización técnica de la web moderna (2026).




