SANTO DOMINGO.- ¡Qué ‘vaina’ más linda se armó en la Primera Gala por la Altagracia! La Comisión Nacional Unidos por la Altagracia y la Asociación Damas de la Altagracia nos regalaron una noche inolvidable el martes 28 de abril de 2026, un verdadero encuentro de fe que reunió a devotos, patrocinadores y figuras importantes del país. El objetivo principal era, claro está, renovar ese compromiso profundo con Nuestra Señora de la Altagracia, que es, como bien sabemos, la Madre y Protectora de todo el pueblo dominicano. Esta gala de fe no fue solo un evento social, sino una reafirmación de nuestra identidad.
La velada comenzó con una recepción musical y las palabras vibrantes de Jatnna Tavares, quien hizo las veces de maestra de ceremonias, poniendo el ambiente de una vez. Monseñor Santiago Rodríguez, obispo de San Pedro de Macorís y vicepresidente de la Comisión, nos dio la oración inicial que nos conectó con lo divino, y luego se proyectó un video chulo que mostró el ‘tigueraje’ y el impacto de la labor de la Comisión. Es un viaje ver cómo estos esfuerzos se materializan en obras que fortalecen la fe de nuestra gente y la cohesión de nuestra sociedad.
Entre los momentos más emotivos de la noche, Monseñor José D. Grullón, obispo emérito de San Juan de la Maguana y presidente de la Comisión, compartió reflexiones profundas sobre lo espiritual, pastoral y devocional. Sonia Villanueva de Brouwer, de las Damas de la Altagracia, enfatizó el valor del voluntariado y la cultura que nace de esta devoción, mostrando el lado humano y solidario de este movimiento. Estas palabras inspiradoras son las que nos motivan a seguir adelante en el camino de la fe.
Un punto ‘bacano’ de la gala fue la presentación de un video que mostró las obras palpables de la Comisión y la donación espectacular de la familia Bisonó Cambiaso: el Templo María de la Altagracia en Hoyoncito, Hato Mayor. Este nuevo santuario no es solo una estructura; es un faro que fortalece la presencia mariana y dinamiza el turismo religioso en esa región del este. Este tipo de compromiso demuestra que nuestra fe no es solo de palabras, sino de acciones concretas que benefician a la comunidad.
Además de la oración y la música, la Primera Dama Raquel Arbaje fue reconocida por su apoyo incondicional, al igual que el matrimonio Rafael ‘Tato’ Bisonó y Carmen de Bisonó, cuyo aporte ha sido clave para la causa altagraciana. Que personalidades tan influyentes se involucren de esa manera, eso sí que le da un ‘plus’ a la iniciativa y demuestra que la devoción a la Altagracia trasciende estratos sociales, uniendo a todos bajo un mismo manto. Después de la bendición de las imágenes y los alimentos, la noche siguió con una cena y el conmovedor testimonio de Nathalie Peña Comas.
Monseñor Grullón, en su intervención, destacó la belleza de la Virgen María vestida de gala, ‘adornada con las prendas más hermosas que puede exhibir una madre: su hijo Jesús’. Resaltó el centenario de la coronación canónica y el nuevo santuario en Hoyoncito como un ‘lugar santo’ donde la Altagracia derrama bendiciones a borbotones, sanando y restaurando corazones. Estos son los frutos del trabajo de Unidos por la Altagracia, que incluyen documentos papales, el libro ‘La que eligió a su pueblo’, y un sinfín de eventos de fe que mantienen viva esta tradición que es parte intrínseca del ADN dominicano. Es evidente que, a través de estas iniciativas, la Altagracia sigue siendo el corazón espiritual de nuestra identidad.Si te ha gustado este artículo, ¡compártelo con tus amigos, o déjanos un comentario!



