¡Ay, pero qué vaina ha pasado en la NBA! Los Philadelphia 76ers, con Joel Embiid montando un verdadero ‘tigueraje’, le dieron un palo a los Boston Celtics, eliminándolos en las semifinales de la Conferencia Este con un marcador final de 109-100. ¡Así mismo como lo oye! El equipo de Filadelfia se la jugó de verdad, dándole la vuelta a una serie que parecía perdida, pues venían perdiendo 3-1. Esta hazaña, señores, es la decimocuarta vez en la historia de la liga que un equipo logra semejante remontada, ¡un trabajo ‘bacano’ de principio a fin!
La clave para los Sixers fue, sin duda, la actuación estelar de Joel Embiid, el recién coronado MVP de la liga. Con 34 puntos, 12 rebotes y seis asistencias, demostró por qué es considerado uno de los jugadores más dominantes del momento. No estuvo solo en esta chercha; Tyrese Maxey también se lució con 30 puntos, 11 rebotes y siete asistencias, mostrando un ‘coro’ impecable en la cancha. VJ Edgecombe con 23 puntos y Paul George con 13 completaron un quinteto que estuvo de lo más bien y ‘de una vez’ puso a los Celtics a pasar trabajo.
Esta victoria tiene un sabor especial para la franquicia de Filadelfia, incluyendo su era como los Syracuse Nationals. Históricamente, en los partidos decisivos fuera de casa, el récord no era para echar cohetes, con un 2-10 en los Game 7. La única otra vez que ganaron un séptimo partido de visitante fue allá por 1982, en el mítico Boston Garden. Imagínense el ‘klk’ que se formó en el vestuario con esta victoria, rompiendo una sequía y demostrando que sí se puede.
Para los Celtics, sin embargo, la historia fue otra. La ausencia de Jayson Tatum, descartado unas horas antes del partido por una rigidez en la rodilla izquierda, fue un golpe duro que, según los rumores, Mazzulla restó importancia, pero al final les pasó factura. A pesar de los esfuerzos de Jaylen Brown, quien lideró a Boston con 33 puntos y nueve rebotes, y Derrick White con 26 puntos, incluyendo cinco triples, al final no les dio. Su puntería desde la línea de tres puntos estuvo peor que un lunes por la mañana, con apenas 13 de 49 intentos, ¡un viaje de fallos que les costó caro!
Es la eliminación más temprana de los playoffs para los Celtics desde la temporada 2020-21, un trago amargo para una fanaticada que esperaba más de un equipo que históricamente, cuando va ganando 3-1 en una serie, tiene un récord casi perfecto de 32-1. Esta vez, ‘se les fue la guagua’ y no pudieron cerrar el trato. La presión de la postemporada y la falta de Tatum hicieron mella en su desempeño, dejando a sus seguidores con un mal sabor de boca.
Ahora, los 76ers, que eran el séptimo cabeza de serie, tienen la mirada puesta en su próximo desafío: visitar a los New York Knicks, el tercer cabeza de serie, para el primer partido de la segunda ronda. Será otro ‘coro’ interesante, donde el ‘tigueraje’ y la resiliencia que mostraron contra Boston serán vitales. Con Embiid en modo MVP y el equipo con la moral por las nubes, están listos para seguir dando sorpresas en estos playoffs de la NBA. ¡Veremos qué nos depara esta vaina!
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