¡Klk, mi gente! Por años hemos andado con esa ‘vaina’ en la cabeza, esa teoría de que nuestro ‘celular te espía’ y nos escucha las conversaciones para tirarnos anuncios. ¡Pues déjenme decirles que la verdad es otra, y es un ‘engañe’ del tamaño del Monumento a los Héroes de la Restauración! La Comisión Federal de Comercio de EE. UU. (FTC) le ha metido una multa ‘jevi’ a varias empresas, entre ellas Cox Media Group, por vender humo con una supuesta tecnología de ‘escucha activa’ que, según ellos, captaba todo lo que uno hablaba. Pero ‘asegún’ la FTC, ¡todo era una farsa!
Este ‘coro’ de empresas, incluyendo MindSift y 101 Digital Networks, ha tenido que soltar un ‘viaje de’ dólares, un total de 930,000 para ser exactos, que se usarán para compensar a los negocios que creyeron en esta mentira. ¡Imagínense! Vendían la idea de que podían oír desde los móviles, altavoces inteligentes y hasta las televisiones, y con Inteligencia Artificial, segmentar la publicidad. ‘Dizque’ que la gente ya había dado su consentimiento al aceptar los términos de servicio. ¡Una chercha con la privacidad del dominicano promedio!
La realidad, mi gente, es que estas empresas estaban más perdidas que un ají en un sancocho en cuanto a escuchar nuestros dispositivos. La FTC dejó claro que ni escuchaban ni sabían dónde estaba la gente. Lo que sí hacían era un ‘tigueraje’: compraban listas de correos electrónicos genéricas a otros intermediarios de datos y luego las revendían a un precio mucho más alto, haciendo creer a sus clientes que tenían una tecnología revolucionaria. ¡Qué ‘bacano’ engañar así a la gente!
La creencia de que el ‘celular te espía’ constantemente ha sido una preocupación global. Sin embargo, los expertos en ciberseguridad y privacidad siempre han apuntado a mecanismos distintos para la publicidad dirigida. Lo que sí ocurre es que las apps recogen datos de navegación, ubicación (si se les permite), búsquedas en línea y el uso que le damos a cada aplicación. Esto crea un perfil digital de nosotros, que es lo que realmente utilizan los anunciantes para mostrarnos cosas que, ‘de una vez’, creemos que hemos hablado. Es confirmación bias, no escucha activa.
Esta situación subraya la importancia de la educación digital para todos. Es crucial entender qué permisos estamos aceptando cuando descargamos una app o visitamos una página web. Las empresas se aprovechan de la falta de conocimiento para vender servicios invasivos o, como en este caso, ¡simplemente falsos! La FTC ha puesto un freno a esta ‘vaina’, dejando claro que el consentimiento genérico no es suficiente para prácticas tan delicadas como una supuesta ‘escucha activa’. Es un paso ‘chulo’ para proteger al consumidor.
Cuando la ‘vaina’ explotó, Cox Media Group intentó echarle la culpa a un tercero, como suele pasar en estos casos. Dijeron que confiaron en los materiales de marketing de un proveedor externo y que retiraron los materiales ‘de una vez’. Al final, las tres empresas tuvieron que admitir la culpa y prometer que no harán más declaraciones falsas. Esta es una lección ‘jevi’ para el mercado, demostrando que aunque la tecnología avanza ‘a pasos agigantados’, la ética y la transparencia deben ir por delante, no detrás.Si te ha gustado este artículo, ¡compártelo con tus amigos, o déjanos un comentario!
Ingeniero de Sistemas especializado en Inteligencia Artificial y Automatización de Procesos. Con una trayectoria enfocada en la convergencia entre tecnología de vanguardia y comunicación digital, Ramón lidera la implementación de modelos generativos aplicados al periodismo dominicano. Su trabajo garantiza que la información que llega a la diáspora no solo mantenga nuestra identidad “del patio”, sino que cumpla con los más altos estándares de veracidad y optimización técnica de la web moderna (2026).




