El Día Mundial Sin Tabaco nos ha puesto a reflexionar sobre una vaina seria: el tabaquismo. Nuestros neumólogos del patio, de la Sociedad Dominicana de Neumología y Cirugía del Tórax, están dando la voz de alerta, y ¡de una vez!, sobre el peligro que representa este vicio, especialmente para nuestros jóvenes. No es un secreto que la nicotina es una amenaza para el desarrollo cerebral de los adolescentes y un camino directo a un sinnúmero de enfermedades respiratorias, cardiovasculares y hasta distintos tipos de cáncer. La doctora Maribel Jorge, presidenta de la Sociedad, no se ha quedado callada, destacando cómo esta sustancia te engancha y te daña.
Y no es solo el que fuma directo que está en el lío, ¡para nada! La OMS estima que más de siete millones de personas mueren al año por esta causa, y un viaje de 1.6 millones de ellos son gente que ni fuma, pero que respira el humo de segunda mano. Imagínate esa chercha: tú tranquilo en tu casa o en un coro, y por el humo de otro, tu salud también se va al garete. La verdad es que el tabaquismo sigue siendo el coco detrás de enfermedades crónicas como el cáncer de pulmón, bronquitis crónica y el enfisema, que te dejan con la respiración por el piso y la calidad de vida en el aire. Es una situación que nos concierne a todos, porque el aire limpio es un derecho.
La cosa no es solo en los pulmones, ¡qué va! El consumo de tabaco empeora condiciones preexistentes como el asma, reduce la capacidad pulmonar que uno tanto necesita para la jodienda del día a día, y te hace más propenso a coger infecciones que te pueden dejar en la cama por un tiempo. Aquí en Quisqueya, donde el calor te invita a la playa y a la vida al aire libre, tener la respiración comprometida es un verdadero palo. Además, el gasto público en salud para tratar estas enfermedades es un pleito constante que afecta el presupuesto nacional, desviando fondos que se podrían usar en otras áreas esenciales para el desarrollo de la población.
Pero ojo, que la industria tabacalera no es ninguna relaja. Están siempre maquinando para atraer a las nuevas generaciones, vendiendo sus productos ‘chulos’ y ‘jevi’ con marketing que disfraza la ‘vaina’ adictiva que realmente es. La Sociedad de Neumología se ha sumado a la campaña de la OMS para desenmascarar ese ‘tigueraje’, mostrando cómo intentan reinventar y reempaquetar sus productos para enganchar, sobre todo, a niñas, niños y adolescentes. No se trata solo del humo que se ve, sino de la dependencia a la nicotina, que es la verdadera trampa.
Ante este panorama, se le ha hecho un llamado serio a las autoridades, tanto nacionales como municipales, para que refuercen las acciones de prevención y educación. Un buen ejemplo de este ‘compromiso bacano’ es la inauguración del ‘Banco Azul’ en el Parque de la Salud de Higüey. Esta iniciativa, junto a la alcaldesa Karina Aristy, busca que nuestros parques sean espacios libres de humo, un símbolo potente de que el aire limpio es un derecho para todos. Que este primer Banco Azul sirva de ejemplo para que más municipios se suban a la guagua y podamos respirar más tranquilos por toda la República Dominicana. ¡Esto sí que es un paso pa’ lante!
Si te ha gustado este artículo, ¡compártelo con tus amigos, o déjanos un comentario!



