¡’Klk’ con esta vaina! En la capital, el ‘tigueraje’ de algunos Dealers ya está de lo más bien con una práctica que tiene a la gente de a pie por la calle de la amargura: se están adueñando de las aceras como si fueran su parqueo privado para exhibir sus vehículos. Lo que antes era un espacio exclusivo para el peatón, para que uno pudiera caminar tranquilo sin miedo a que una guagua le pase por encima, ahora está repleto de carros y camionetas, obligando a los transeúntes a jugarse el pellejo en el asfalto. ¡Es un relajo que no tiene nombre!
Esta situación, que ya se ha vuelto el pan nuestro de cada día en arterias importantes como la Fernando Defilló o la Paseo de los Locutores, no solo es una falta de respeto al espacio público, sino que va en contra de lo que establece clarito la Ley 63-17 sobre Movilidad, Transporte Terrestre, Tránsito y Seguridad Vial. Esta normativa prohíbe de una vez por todas el parqueo de vehículos en las aceras, intersecciones y pasos peatonales. Sin embargo, pareciera que muchos de estos comerciantes andan ‘haciendo de tripas corazón’ con la ley, ignorando por completo las consecuencias y el peligro que le representan a cualquier ciudadano que intente desplazarse por la zona.
El problema va más allá de un simple estacionamiento indebido; es una cuestión de seguridad vial y accesibilidad. Piense usted en una persona con discapacidad, una madre con un cochecito de bebé o un envejeciente. Para ellos, transitar por una acera obstruida no es solo una molestia, ¡es un verdadero calvario! Se ven obligados a bajar a la calle, exponiéndose al tráfico vehicular, a los motoristas que también a veces andan por ahí como si nada, y a posibles accidentes. Esto no es solo una ‘chercha’, es una realidad que nos afecta a todos y que pinta un panorama de desorden urbano que no es nada ‘bacano’.
La ocupación ilegal de las aceras por parte de los ‘dealers’ también pone en evidencia la falta de planificación urbana y de voluntad para hacer cumplir las leyes. No se trata de criminalizar al comerciante, porque entendemos que hay una necesidad de vender y de exhibir el producto. El meollo del asunto es que estas actividades deben realizarse dentro de los límites de la ley y con respeto al derecho de los demás. La autoridad municipal, a través de instituciones como la Dirección General de Seguridad de Tránsito y Transporte Terrestre (DIGESETT), tiene la potestad de regular y sancionar estas prácticas, pero a veces parece que se hacen de la vista gorda, o que la ‘guasa’ es más fuerte que el deber.
Es hora de que se ponga un ‘paro’ a esta situación. Necesitamos que las autoridades se pongan los pantalones, actúen con la firmeza que la ley les otorga y garanticen que las aceras vuelvan a ser para los peatones. Esto incluye campañas de concientización para los comercios, pero sobre todo, una aplicación efectiva de las multas y sanciones correspondientes. Así, no solo mejoramos la movilidad y la seguridad de la gente, sino que también le damos un ‘refinamiento’ a la imagen de nuestra ciudad, demostrando que aquí se respeta la ley y el espacio de todos. ¡No podemos seguir con este relajo!Si te ha gustado este artículo, ¡compártelo con tus amigos, o déjanos un comentario!
Ingeniero de Sistemas especializado en Inteligencia Artificial y Automatización de Procesos. Con una trayectoria enfocada en la convergencia entre tecnología de vanguardia y comunicación digital, Ramón lidera la implementación de modelos generativos aplicados al periodismo dominicano. Su trabajo garantiza que la información que llega a la diáspora no solo mantenga nuestra identidad “del patio”, sino que cumpla con los más altos estándares de veracidad y optimización técnica de la web moderna (2026).




