¡Ay, qué vaina, mi gente! La Central Nacional de Trabajadores del Transporte (CNTT) ha metido el acelerador y expandió el aumento del pasaje en Santiago, sumando un viaje de rutas urbanas e interurbanas que ahora se están cobrando más caras. Esto no es relajo; ya son 36 las rutas, tanto en la ciudad Corazón como en la región Norte, que sienten la presión de este incremento. Es un golpe fuerte al bolsillo de la gente, sobre todo para el ‘tigueraje’ que tiene que coger dos y tres guaguas para ir a trabajar o a la universidad. Juan Marte, presidente de la CNTT, ha confirmado la extensión, dejando a muchos con la mano en la cabeza y pensando: ‘¿Y ahora, klk?’
Desde el mismo domingo, las rutas urbanas de Santiago le subieron cinco pesos a la tarifa, pasando de RD$35 a RD$40. ¡Una chercha, eh! Pero lo que sí es verdad es que para las rutas interurbanas y provinciales, aunque no se ha especificado el monto exacto del reajuste, se sabe que también están más caras. Marte ha justificado esta movida alegando el aumento sostenido en los costos operativos del transporte: que el combustible, que los repuestos, que las gomas… un sinnúmero de cosas que, según ellos, los tienen con el agua al cuello. La verdad es que la economía está un poquito ‘apreta’ y cualquier aumento se siente de una vez.
Entre las rutas que ya están aplicando el incremento, tenemos algunas bien conocidas por la gente de por aquí, como la de Santiago–Puerto Plata con Servitaxa, San José de las Matas–Santiago con Uchosajoma, o Navarrete–Puerto Plata con Sichonava. Y ni hablar de las urbanas como Negrito Camaján (Ruta N), Ruta NC, Ruta L, Ruta P, entre muchísimas otras que dan la vuelta por la ciudad. Esta expansión no es poca cosa; afecta a miles de personas que dependen del transporte público para su día a día. Es de esos temas que en cada parada de guagua se escucha la gente con un coro, hablando de la situación y lo difícil que se ha puesto la vaina.
Marte, de una vez y por todas, ha negado que la CNTT o sus miembros reciban algún subsidio de combustible por parte del Gobierno. ¡Se puso claro con eso! Dijo que ni él en lo personal ni la institución reciben privilegios ni ayuditas de ese tipo, desmintiendo rumores que andan por ahí. Esto contrasta con lo que muchos creen o con las ayudas que en otros tiempos se han dado a ciertos sectores. Asegún el mismo dirigente, la decisión de subir los pasajes viene porque las rebajas que se han hecho en los combustibles no son suficientes frente a los aumentos previos, lo que pone a los transportistas en un brete.
Esta situación no es solo un número más en la tarifa; es un impacto directo en la canasta familiar y en el presupuesto de cada ‘dominicano de a pie’. Imagínense a la madre que tiene que coger dos guaguas para llevar a sus muchachos a la escuela y luego a su trabajo, o al estudiante que depende de este servicio. Con cada aumento, la ‘mochila’ se hace más pesada. Aunque la Confederación Nacional de Organizaciones del Transporte (Conatra) ha dicho que mantendrá sus tarifas, la realidad es que la mayoría de la gente se mueve con los gremios que sí subieron. Esto genera un ambiente de preocupación generalizada y, para muchos, la única opción es ajustarse o buscar alternativas.
El sentir en las calles es de molestia, y no es para menos. Un aumento en el transporte público siempre trae cola y pone a la gente a pensar en la economía. Es un tema que está de boca en boca, y que, sin duda, seguirá dando de qué hablar en los próximos días. La esperanza es que se pueda llegar a un punto medio, pero mientras tanto, nos toca seguir con esta ‘vaina’ y esperar a ver qué pasa. ¡Qué fuerte!
Si te ha gustado este artículo, ¡compártelo con tus amigos, o déjanos un comentario!
Ingeniero de Sistemas especializado en Inteligencia Artificial y Automatización de Procesos. Con una trayectoria enfocada en la convergencia entre tecnología de vanguardia y comunicación digital, Ramón lidera la implementación de modelos generativos aplicados al periodismo dominicano. Su trabajo garantiza que la información que llega a la diáspora no solo mantenga nuestra identidad “del patio”, sino que cumpla con los más altos estándares de veracidad y optimización técnica de la web moderna (2026).




