¡Klk con la situación en Cuba! La ‘vaina’ está de lo más complicada, con la isla sumergida en la oscuridad una vez más. Los Apagones en Cuba se han vuelto una constante, y el más reciente apagón general, el tercero en seis meses y octavo desde finales de 2024, dejó a millones sin electricidad. La Empresa Eléctrica de La Habana reportó que, hasta ahora, apenas un 32.6% de los clientes capitalinos tienen servicio. Según Félix Estrada, director del Despacho Nacional de Carga, solo siete de las quince provincias se han conectado a la red, y eso con una capacidad de generación que da pena, todo por la falta de combustible, agudizada por el famoso ‘bloqueo petrolero’ de Estados Unidos. Un verdadero lío que tiene a la gente con los pelos de punta.
Esta no es una historia nueva, mi gente. La situación energética en Cuba es un reflejo de una crisis que lleva años, donde la infraestructura eléctrica está más vieja que el hilo negro y pide auxilio a gritos. Imagínense ustedes, apagones de hasta 30 horas en la capital, y en el interior del país la cosa es peor, con cortes que duran varios días. El ‘tigueraje’ cubano, según dicen, se ha adaptado a vivir así, con lo bueno y con lo malo. Pero, ¿quién se adapta a no tener luz para cocinar, guardar medicinas o simplemente pasar un poco de fresco en medio de este calor del diablo? Es una situación que pone a prueba la paciencia de cualquiera, y la resiliencia del pueblo cubano es algo de admirar, aunque no debieran pasar por eso.
El presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, no se ha quedado callado y ha salido de una vez a culpar a la política de sanciones de Estados Unidos. Él asegura que Washington busca provocar un ‘estallido social’ por asfixia, calificando el bloqueo energético como ‘genocida’. Las relaciones entre ambos países están más frías que un témpano, y la captura del presidente venezolano Nicolás Maduro, aliado clave de La Habana, no ha hecho más que echarle leña al fuego. Este pleito, que se ha intensificado desde principios de año con nuevas sanciones, mantiene a la isla en un estado de vulnerabilidad constante.
La producción de electricidad en la isla depende mayormente de siete centrales térmicas que están más que obsoletas, algunas con más de 40 años de funcionamiento. Estas plantas sufren averías a cada rato, obligando a paradas para mantenimiento que dejan a la población en la lona. La central Antonio Guiteras, la principal del país, lleva días sin operar por una falla, acumulando más de quince paralizaciones en lo que va de año. A pesar de un programa para construir parques solares, la realidad es que el sistema eléctrico está en cuidados intensivos, y el diésel importado para los generadores de respaldo escasea como el agua en el desierto.
Todo este ‘coro’ eléctrico se suma a una crisis económica general que tiene a los cubanos contra la pared. Hay un viaje de escasez de alimentos, medicinas, y la inflación está galopando sin control. Ante esta presión que parece no tener fin, el gobierno cubano aprobó hace poco un paquete de medidas sin precedentes, un giro bacano hacia una economía de mercado, rompiendo con casi 70 años de un modelo comunista. Es un cambio drástico que, si se maneja con cabeza, podría ser un soplo de aire fresco en medio de tanta dificultad, aunque la gente está a la expectativa de cómo va a salir esa ‘chercha’.
En el ámbito internacional, Cuba ha puesto la situación sobre la mesa y ha solicitado un debate en la Asamblea General de la ONU para discutir el impacto de las sanciones petroleras y otras medidas impuestas por Washington. La Habana ha denunciado que Estados Unidos está haciendo lo imposible para impedir que se celebre este debate, ejerciendo presiones sobre los gobiernos de otros estados miembros. Es un pulso diplomático que busca visibilizar la magnitud del problema y, quizás, encontrar algún respiro en el escenario mundial.
En definitiva, la situación en Cuba es un reflejo de los desafíos que enfrentan muchos pueblos cuando los factores económicos, políticos y hasta históricos se juntan para crear un ‘paquetón’. Veremos qué desenlace trae esta ‘vaina’ de los apagones y las sanciones. Ojalá el pueblo cubano encuentre pronto la luz al final del túnel. Si te ha gustado este artículo, ¡compártelo con tus amigos, o déjanos un comentario!
Ingeniero de Sistemas especializado en Inteligencia Artificial y Automatización de Procesos. Con una trayectoria enfocada en la convergencia entre tecnología de vanguardia y comunicación digital, Ramón lidera la implementación de modelos generativos aplicados al periodismo dominicano. Su trabajo garantiza que la información que llega a la diáspora no solo mantenga nuestra identidad “del patio”, sino que cumpla con los más altos estándares de veracidad y optimización técnica de la web moderna (2026).



