¡Atención, mi gente! Si pensábamos que la Inteligencia Artificial ya era una ‘vaina’ de alto voltaje por su demanda de energía, la llegada de la IA agéntica nos está poniendo a temblar con un problema aún más ‘heavy’: el **consumo energético** de estos nuevos sistemas se dispara de una manera que raya en lo inverosímil. Recuerdo cuando la polémica era sobre cuánta agua gastaban los centros de datos, pero la verdad es que el verdadero ‘dolor de cabeza’ ha sido siempre la electricidad, un tema que ya está generando serios ‘malestares’ en la infraestructura de varios países. Es un desafío que va más allá de lo que ‘asegún’ creíamos, impactando la estabilidad de nuestras redes.
Los estudios del Instituto Avanzado de Ciencia y Tecnología de Corea (KAIST) nos han dado ‘pa’ coger aire’, revelando que estos agentes de IA, que operan de forma autónoma realizando múltiples acciones, consumen hasta 136.5 veces más energía que un simple chatbot. Imagínense el ‘lío’: mientras un chatbot te responde y se ‘quema’, un agente sigue trabajando, procesando información, esperando respuestas de otros sistemas. Eso es un ‘coro’ constante que mantiene el hardware activo y demandando kilovatios sin parar, un verdadero reto ‘bacano’ para la eficiencia, que nos obliga a repensar toda la estrategia energética.
Aquí hay otra ‘chercha’ importante: las unidades de procesamiento gráfico (GPU) de estos centros de datos, aunque a veces están ‘en guardia’ esperando datos, siguen consumiendo electricidad. O sea, no están a pleno rendimiento, pero tampoco están apagadas. Es como tener la ‘guagua’ prendida en neutro por un viaje de tiempo, gastando gasolina sin ir a ningún lado. La verdad es que muchas de las GPUs que las grandes empresas tecnológicas han comprado ‘a boca de jarro’ se pasan gran parte del tiempo inactivas, un verdadero despilfarro que nos deja con la boca abierta y pone en evidencia la necesidad de optimizar los procesos de una vez por todas.
El problema no es solo lo que está pasando ahora, sino el ‘tigueraje’ que se viene. Si la industria sigue este paso hacia la IA agéntica, las proyecciones son que la demanda energética podría alcanzar hasta la mitad del consumo total de Estados Unidos. ¡Eso es un disparate! Las redes eléctricas actuales no están preparadas para esta ‘vainita’, y aunque se habla mucho de renovables, la realidad es que para suplir esta demanda voraz, muchos países están teniendo que echar mano a las nucleares, al gas y hasta al carbón. Es como volver ‘pa’ tras’ en el camino de la sostenibilidad y enfrentar una crisis energética sin precedentes.
Este ‘desorden’ energético está llevando a que en Europa, por ejemplo, ya se estén planteando dónde ubicar los nuevos centros de datos, o si de plano se les dice que no. Hay ciudades que no quieren un centro de datos porque consumiría más energía que toda su población. Es como tener un vecino ‘medio abusador’ con la factura de la luz. Los expertos surcoreanos sugieren un rediseño completo de la infraestructura, desde los microchips hasta los modelos de IA y la propia red eléctrica. Pero, ‘asegún’ Jensen Huang de Nvidia, la inversión en IA apenas está empezando, lo que augura un ‘coro’ aún más grande en los próximos años. Veremos si nuestras redes eléctricas aguantan el ‘golpe’ y si encontramos soluciones innovadoras a tiempo para que este ‘avance tecnológico’ no se convierta en un ‘apagón’ global.
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Ingeniero de Sistemas especializado en Inteligencia Artificial y Automatización de Procesos. Con una trayectoria enfocada en la convergencia entre tecnología de vanguardia y comunicación digital, Ramón lidera la implementación de modelos generativos aplicados al periodismo dominicano. Su trabajo garantiza que la información que llega a la diáspora no solo mantenga nuestra identidad “del patio”, sino que cumpla con los más altos estándares de veracidad y optimización técnica de la web moderna (2026).



