¡Ay, mi gente! Si usted pensaba que Estados Unidos iba pa’lante en este Mundial, ¡pues se equivocó de calle! Bélgica les dio un palo que no fue normal, aplastándolos con un 4-1 en los octavos de final. Fue un verdadero ‘coro’ de goles que dejó a más de uno con la boca abierta y las esperanzas gringas hechas puré. Desde que se pitó el inicio, se veía que los ‘Diablos Rojos’ venían con un ‘tigueraje’ diferente, decididos a pasar por encima de quien se les pusiera en el camino, y así mismo fue. Este resultado no solo demuestra la fuerza de Bélgica Mundial en esta edición, sino que también subraya una verdad: en el fútbol hay niveles, y Estados Unidos parece estar en un proceso de ‘aprendizaje’ un poco ‘lento’, sobre todo en la defensa, que se vio más floja que un aguacero en la capital.
La verdad es que ver a la selección de Estados Unidos tan desorganizada fue una ‘vaina’ de otro mundo. Su defensa, que se suponía era el punto fuerte, flaqueó por todos lados, regalando goles como si fuera Navidad. Charles de Ketelaere se puso las botas y metió un doblete que no dejó dudas, mostrando el camino de una vez. Y ni hablar de los errores del portero Matt Freese, que más que defender, parecía estar dándole la bienvenida a los balones belgas. Fue un desastre táctico que su técnico, Mauricio Pochettino, no pudo descifrar, y su frustración se notó hasta con patadas al estante de botellas. El ‘tigueraje’ belga, con jugadores como Romelu Lukaku saliendo del banco para rematar la faena, demostró por qué están invictos en 18 partidos, un dato ‘heavy’ que pocos pueden presumir.
Este batacazo tiene una lectura más amplia, mi gente. La eliminación de Estados Unidos significa que los tres coanfitriones de este Mundial (Canadá, México y ahora ellos) se quedaron en el camino en octavos. ¡Eso es un ‘palo’ para la CONCACAF! Parece que a nuestra confederación le está haciendo falta ese ‘jevi’ toque de calidad para competir de tú a tú con los monstruos de Europa y Sudamérica. Es como si el ‘flow’ y la picardía que vemos en otras ligas no terminara de cuajar en estos torneos grandes. Y es una lástima, porque uno siempre quiere ver a los equipos de la región dándole la batalla a los pesos pesados, pero esta vez, la cosa no cuadró y quedaron expuestos.
La lesión de Christian Pulisic, su estrella principal, también fue un golpe ‘bajo’ para los gringos. Verlo fuera del terreno, sin poder ayudar a su equipo, es como tener un buen ‘as’ en la mano y no poder jugarlo. Pulisic, junto a otros talentos como Westin McKennie y Tyler Adams, representan una generación que prometía elevar el estatus del fútbol en un país dominado por la NFL y la NBA. Sin embargo, su objetivo de alcanzar los cuartos de final por primera vez desde 2002, se fue al garete de forma contundente. Esto les deja una lección clarita: el camino para ser una potencia futbolística es largo y lleno de tropiezos.
Ahora, Bélgica se prepara para enfrentar a España, el monarca del 2010, en un duelo que promete ser de ‘infarto’. Los belgas, que buscan su primer título mundial y han demostrado una consistencia ‘chula’, tendrán que mantener el mismo nivel de juego y ese ‘tigueraje’ que los caracteriza. Es una prueba de fuego para ver si este equipo, con un viaje de talento, puede llegar a las semifinales y seguir soñando con levantar la copa. Para los dominicanos que nos encanta el fútbol, aunque nuestra Selección no esté en estas lides, siempre estamos ‘en la jugada’ con los equipos que traen buen ‘show’ y nos hacen vibrar.
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