La ‘vaina’ de las facturas de electricidad ‘tá’ que ‘pica y se extiende’ en la República Dominicana. A pesar de las promesas y proyecciones gubernamentales sobre la estabilización del sistema energético a largo plazo, la frase “está llegando muy cara” resuena con fuerza en cada rincón del país, afectando a los clientes de las Empresas Distribuidoras de Electricidad (EDE). Los consumidores están ‘en chercha’ por lo que consideran aumentos ‘sin piedad’ en sus recibos, sin que sus hábitos de consumo hayan variado un ápice. Este ‘relajo’ está poniendo a la gente ‘con los nervios de punta’.
Un recorrido reciente de periodistas de Listín Diario por puntos de pago de Edesur y Edeeste, en barrios capitalinos como La Cementera, Ensanche Luperón y Capotillo, dejó claro el descontento ‘general’. Las facturas, ‘de buenas a primeras’, han experimentado alzas injustificadas que, en algunos casos, sobrepasan el 120 % en cuestión de meses. Es una ‘situación de nunca acabar’, donde las familias ven cómo su ‘bolsillo’ se achica ‘de una vez’. Esta realidad de ‘alzas injustificadas’ en las facturas de electricidad tiene a la población ‘bregando’ con un ‘viaje de problemas’.
Lo ‘fuerte’ de esta ‘situación’ no termina ahí. Muchos moradores, ‘asegún’ relatan, han adoptado medidas extremas para ahorrar energía, usando equipos con tecnología inverter y limitando el uso de electrodomésticos, pero ni así. Facturas que antes eran de RD$1,000, ahora les llegan por más de RD$3,000 o hasta RD$5,000 mensuales. Es un ‘calvario’ que no tiene fin aparente.
Y si de buscar ayuda se trata, el camino es ‘más turbio que un aguacero en pleno campo’. Al acudir a la Oficina de Protección al Consumidor de Electricidad (Protecom), los usuarios se encuentran con que sus reclamos son declarados “improcedentes” o con reducciones ‘tan insignificantes’ que les obligan a ‘tirar la toalla’ y ‘desistir’. El ‘tigueraje’ burocrático, parece ser, también juega su papel en esta ‘vaina’.
Las trabas administrativas y las constantes fallas en el suministro eléctrico son otro ‘dolor de cabeza’. Hay clientes que denuncian cobros por supuestas deudas de viviendas anteriores, lo que les impide, ‘de la noche a la mañana’, contratar nuevos servicios. Por si fuera poco, las fluctuaciones extremas de voltaje están dañando los electrodomésticos, y las distribuidoras, ‘dicen ellos’, no acuden ‘ni por la funda’ a corregir estas averías. Es una ‘complejidad’ que afecta el día a día.
Este ‘juego de pelota’ de malestar ciudadano contrasta ‘un disparate’ con las declaraciones del presidente Luis Abinader. Según la noticia, en un encuentro en el Instituto Tecnológico de Santo Domingo (Intec), el mandatario aseguró que el Gobierno está ‘metiendo mano’ para dejar resuelto el problema energético hasta el año 2032. Él explicó que la demanda al inicio de su gestión rondaba los 2,650 megavatios (MW) y hoy supera los 4,100 MW, lo que ha exigido licitaciones de emergencia por más de 2,000 MW adicionales para cubrir el acelerado crecimiento del consumo nacional.
A pesar de los esfuerzos gubernamentales que detalla la noticia, la gente ‘en la calle’ siente que la expansión del sistema se traduce, para ellos, en un ‘bolsillo cada vez más flaco’. Las promesas de un futuro energético estable chocan con la realidad actual de ‘facturas de electricidad’ que les hacen ‘sudar la gota gorda’ cada mes. Es una disyuntiva que tiene a muchos ‘con el grito al cielo’.
Si te ha gustado este artículo, ¡compártelo con tus amigos, o déjanos un comentario!
Ingeniero de Sistemas especializado en Inteligencia Artificial y Automatización de Procesos. Con una trayectoria enfocada en la convergencia entre tecnología de vanguardia y comunicación digital, Ramón lidera la implementación de modelos generativos aplicados al periodismo dominicano. Su trabajo garantiza que la información que llega a la diáspora no solo mantenga nuestra identidad “del patio”, sino que cumpla con los más altos estándares de veracidad y optimización técnica de la web moderna (2026).




