La Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), la institución educativa más grande de América Latina, está envuelta en un ‘coro’ raro por sus últimas pruebas de admisión. Un número sin precedentes de aspirantes obtuvo puntajes casi perfectos, encendiendo todas las alarmas y levantando sospechas de fraude. Este incremento inusual en los resultados de admisión ha puesto a la emblemática UNAM en una situación complicada, obligándola a tomar medidas urgentes para salvaguardar su prestigio y la equidad del proceso.
Varias teorías circulan sobre el ‘boom’ de notas: uso de inteligencia artificial (IA) para hacer trampa, filtración de preguntas o fallos en el nuevo sistema de examen virtual. El rector de la UNAM, Leonardo Lomelí Vanegas, designó un grupo de 16 expertos en educación, evaluación, IA y derecho. El proceso de admisión está en ‘stand by’ hasta la conclusión de la auditoría, dejando a 158,000 postulantes en vilo. Lomelí fue claro: no se puede ‘permitir que el acceso se vea afectado por aquellos aspirantes que pudieron tener algún tipo de ayuda’.
La empresa Territorium Life, responsable del software, se defendió, asegurando que su plataforma ‘operó conforme a lo previsto’. Sin embargo, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, no descartó intervención de la Fiscalía General si hay presunción de delito. Este ‘tigueraje’ exige una investigación profunda para determinar responsabilidades, sea de la empresa, de estudiantes usando IA, o de otras causas.
Entrar a la UNAM es históricamente difícil, con un 90% de fracaso en pregrado y 1.5% de aceptación en Medicina. El examen virtual fue una iniciativa ‘bacana’ para promover la inclusión, eliminando barreras económicas. A pesar de filtros de IA y monitoreo (con 2% de exámenes anulados por trampa), el salto en los resultados post-publicación desató el verdadero ‘quilombo’.
Las estadísticas desataron la ‘chercha’ seria. Menos del 10% solía lograr más de 100 aciertos. Este año, sin embargo, en Medicina, el 29.3% obtuvo 100 aciertos o más (vs. 9% en 2025); Derecho, de 3.7% a 18.9%; Ciencias, de 9.7% a 30.4%. Estas cifras dispararon los umbrales de admisión. El especialista Eduardo Backhoff, del panel de expertos, sugirió la trampa como la ‘única factible’, aumentando la tensión y las protestas.
La universidad enfrenta un dilema ‘jevi’: repetir pruebas perjudica a quienes estudiaron, mientras mantener resultados estafa a los no admitidos. El portal Examen UNAM apunta a ‘puntos ciegos’ en el sistema virtual: la cámara, al solo enfocar al aspirante, deja espacio para trampas. Este caso UNAM resalta un debate global: la IA revoluciona la educación, planteando serios desafíos a la integridad académica, con muchos estudiantes usándola y directores universitarios viendo un riesgo significativo.
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Ingeniero de Sistemas especializado en Inteligencia Artificial y Automatización de Procesos. Con una trayectoria enfocada en la convergencia entre tecnología de vanguardia y comunicación digital, Ramón lidera la implementación de modelos generativos aplicados al periodismo dominicano. Su trabajo garantiza que la información que llega a la diáspora no solo mantenga nuestra identidad “del patio”, sino que cumpla con los más altos estándares de veracidad y optimización técnica de la web moderna (2026).




