En un escenario que por años ha sido sinónimo de tensión migratoria, contrabando y la constante sombra de la inestabilidad haitiana, la provincia de Dajabón se convirtió, según la noticia, en el foco principal de la estrategia de seguridad nacional del Gobierno dominicano. El presidente Luis Abinader recibió allí a su homólogo de Honduras, Nasry Asfura Zablah, mostrándole de primera mano lo que implica tener una frontera resguardada con una seriedad que no es relajo.
El recorrido por la zona evidenció un despliegue militar sin precedentes, reforzado con cámaras, drones, un viaje de tecnología de monitoreo y una verja perimetral que se sigue extendiendo por puntos estratégicos del límite con Haití. Este despliegue no es solo una demostración de fuerza, sino un mensaje claro: para el Gobierno dominicano, la seguridad fronteriza es un pilar fundamental de su política de defensa y soberanía. De hecho, el presidente hondureño, Asfura, se mostró sumamente impresionado, destacando que ‘la soberanía no tiene precio y la soberanía empieza por cuidar nuestras fronteras’, considerándolo un ejemplo chulo para Centroamérica y el Caribe.
El teniente general Carlos Antonio Fernández Onofre, ministro de Defensa según el reporte, informó que más de 11,000 soldados están distribuidos a lo largo de las diferentes líneas de defensa. A este contingente se suman unos 55 kilómetros de verja perimetral, de los cuales 38 se ubican en la zona norte, además de tramos levantados en Elías Piña, Independencia y Pedernales. Esta infraestructura tecnológica cuenta con 1,500 luminarias solares, fibra óptica, cámaras inteligentes y una red de drones manejada desde el sistema C5I, reflejando la importancia que la seguridad fronteriza ha tomado frente a la prolongada crisis política, social y de seguridad que vive Haití.
Según el mismo ministro Fernández Onofre, esta presencia militar aumentada, junto a la incorporación de un viaje de nuevas tecnologías, ha bajado considerablemente los niveles de delitos que por años han afectado a las comunidades fronterizas. En zonas donde el robo de ganado, motocicletas y vehículos era de lo más normal, ahora se ha visto una reducción que la gente del patio ha notado. Además, aseguró que áreas antes difíciles de patrullar pueden ser recorridas por unidades militares en un periquete, alrededor de 35 minutos. Estos avances, dice el funcionario, forman parte de la estrategia gubernamental denominada ‘Frontera Fuerte, donde la patria comienza’, implementada por la administración del presidente Luis Abinader.
La visita de Asfura no se quedó solo en la verja; también conoció el desarrollo de la industria militar dominicana, que incluye ensamblaje de vehículos blindados, ambulancias y producción de uniformes y otros equipos. El presidente hondureño se sintió ‘muy impresionado’ por estas capacidades, planteando que la República Dominicana podría convertirse en un proveedor estratégico para otros países de la región. El ministro de Defensa añadió que la fabricación y ensamblaje local de estos equipos genera ahorros significativos, entre un 30 % y un 40 % para el Estado dominicano, lo que es un bacano para las finanzas públicas.
El presidente Abinader, de una vez, ofreció las capacidades dominicanas a Honduras, afirmando que ‘esta industria militar que nosotros hemos visto es una industria militar que ponemos al servicio de los amigos’. Se habló de compartir tecnología y conocimientos para fortalecer la seguridad interna y externa de ambas naciones. Además de la cooperación militar, los presidentes Abinader y Asfura también conversaron sobre ampliar las relaciones comerciales, las inversiones y el intercambio económico, buscando siempre una relación que sea un ‘ganar-ganar’ para los dos países.
Y la vaina del fortalecimiento militar de la frontera no para. El Ministerio de Defensa informó que se tienen planes para construir 14 kilómetros adicionales de verja perimetral en Jimaní, junto a nuevos puestos de control, puentes, aeródromos militares e instalaciones para batallones. También se contempla seguir metiéndole más vehículos militares y ampliando los programas de formación en las comunidades fronterizas. Todas estas inversiones demuestran que el Gobierno dominicano tiene la intención de mantener una política de vigilancia reforzada en la frontera con Haití por un buen tiempo.
Más allá de los discursos diplomáticos, la presencia conjunta de los presidentes en Dajabón tuvo una fuerte carga simbólica. Mientras Haití sigue en su chercha de crisis de seguridad, la República Dominicana le mostró a un líder extranjero su capacidad para vigilar y controlar una de las fronteras más sensibles del Caribe. Asfura enfatizó que cada Estado tiene la responsabilidad de proteger su territorio, y destacó la cercanía que observó entre Abinader y los ciudadanos durante el recorrido, un gesto importante para cualquier gobernante que se respete.
La jornada cerró con promesas de una mayor cooperación entre ambas naciones. Abinader adelantó que una próxima visita a Honduras servirá para profundizar los acuerdos comerciales, económicos y de seguridad. Asfura, por su parte, aseguró que desea que los lazos entre los dos países sean ‘cada día mucho más grandes y fuertes’. Pero el mensaje principal, que salió claro desde Dajabón, es que la República Dominicana sigue apostando por una frontera más vigilada, más tecnológica y con mayor presencia militar, manteniendo la seguridad fronteriza en el centro de la agenda nacional, especialmente por la situación de Haití.
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Ingeniero de Sistemas especializado en Inteligencia Artificial y Automatización de Procesos. Con una trayectoria enfocada en la convergencia entre tecnología de vanguardia y comunicación digital, Ramón lidera la implementación de modelos generativos aplicados al periodismo dominicano. Su trabajo garantiza que la información que llega a la diáspora no solo mantenga nuestra identidad “del patio”, sino que cumpla con los más altos estándares de veracidad y optimización técnica de la web moderna (2026).




