¡Atención, mi gente! En una jugada de lo más ‘bacana’, el Hospital Traumatológico Dr. Darío Contreras ha encendido las alarmas y le ha ‘metido el pie’ al problema de los cobros indebidos. Según la noticia que nos llega, la institución ha lanzado una campaña de concienciación fuerte y clara, buscando que pacientes, sus familiares y todo usuario conozcan al dedillo sus derechos y reciban una atención médica de calidad, sin trampas ni ‘tigueraje’.
El director general del centro, Andy de León Valenzuela, ha sido enfático, asegurando que el hospital será ‘implacable’ en su misión de garantizar un trato digno a cada persona que pisa sus puertas en busca de salud. Como quien dice, aquí no se juega: nadie debe ser condicionado a entregar un chele, un regalo o cualquier otro beneficio particular para que le hagan su diligencia o le agilicen un servicio. ¡Esa vaina se acabó!
Esta iniciativa no es solo de boca para afuera; cuenta con la participación activa del personal médico y demás colaboradores, quienes están difundiendo mensajes educativos por redes sociales y medios de comunicación. La idea es que todo el mundo esté claro, que sepa que tiene derecho a una atención sin cobros indebidos, y que la información sobre servicios, procedimientos y trámites administrativos debe ser clara como el agua.
Asegún el reporte, el Darío Contreras ha dejado bien claro que, en caso de que corresponda hacer algún pago institucional –como, por ejemplo, para servicios a pacientes extranjeros o situaciones debidamente autorizadas–, el trámite debe hacerse exclusivamente en la caja general del hospital. ¡No hay otra opción! Y ojo, siempre, pero siempre, se debe exigir el comprobante oficial. Cualquier empleado, profesional de la salud o departamento que pida dinero directamente, ¡está en falta!
Para la población dominicana, la cosa está de lo más bien: los servicios asistenciales de la red pública son gratuitos, como lo establecen las leyes. Solo hay que presentar el documento de identidad y, si aplica, la información del seguro médico. Y si usted no tiene seguro, ni público ni privado, ¡no se apure! El hospital le gestionará su afiliación o cobertura a través de Senasa, para que no se quede sin su atención. ¡Así es que se hace!
Además, se ha reiterado que si una persona llega indocumentada o en una condición de emergencia, recibirá las atenciones necesarias de una vez, sin que la falta de papeles sea un impedimento. Y para las exoneraciones, que a veces son un dolor de cabeza, la solicitud se tramita exclusivamente por la División de Planes Sociales, que es la única autorizada para ese coro. Es una política de transparencia que busca blindar al usuario.
El hospital ha exhortado a pacientes y familiares a no quedarse callados y a informar cualquier intento de cobro irregular. Las denuncias serán confidenciales, investigadas con toda la responsabilidad del mundo y sometidas a los procedimientos administrativos, disciplinarios y legales que correspondan. El director De León ha sido categórico: la necesidad, el dolor o la vulnerabilidad de una persona nunca pueden ser utilizados para obtener beneficios particulares. ¡Es una falta de respeto!
Esta disposición tiene un fundamento legal ‘jevi’, anclado en la Constitución de la República Dominicana, la Ley General de Salud núm. 42-01, la Ley núm. 123-15 que crea el Servicio Nacional de Salud, y la Ley núm. 41-08 de Función Pública, entre otras normativas. El compromiso es firme, buscando una cultura institucional basada en la calidad, la equidad, la transparencia y el respeto, para que cada dominicano reciba la atención que se merece. ¡Qué vaina más chula!
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