¡Atención, mi gente! La situación con el petróleo intermedio de Texas, conocido como WTI, arrancó este jueves con una subida que dejó a más de uno con los ojos pela’os: un 3.9% de golpe, llegando a los 99.83 dólares el barril. Y la razón, que a nosotros los dominicanos nos afecta la cartera de una vez, es la dichosa Guerra en Irán, un conflicto de más de seis meses que parece no tener fin, según la noticia desde Nueva York.
Los contratos de futuros del WTI para octubre, referencia en Estados Unidos, sumaron 3.78 dólares. The Wall Street Journal reporta que altos asesores de la Casa Blanca, incluyendo al vicepresidente JD Vance y el secretario de Estado Marco Rubio, le habrían sugerido al presidente estadounidense, Donald Trump, que la guerra en Irán podría extenderse por todo lo que le queda de mandato y hasta la toma de posesión del próximo presidente en enero de 2029. ¡Imagínense ustedes la chercha! Este panorama de precios elevados en el crudo no es de corto plazo, un verdadero lío para los bolsillos.
Además, esta subida no es de la nada. La noticia hace hincapié en el reciente intercambio de ataques entre Washington y Teherán. Hace días, la Guardia Revolucionaria iraní afirmó haber atacado buques estadounidenses, varios petroleros y embarcaciones en el estratégico Estrecho de Ormuz, sin contar una base estadounidense en Jordania. Todo esto en respuesta a supuestos ataques de EE.UU. contra cinco petroleros iraníes en el golfo Pérsico. ¡Un verdadero tira y jala que tiene al mundo en un sinvivir!
Los expertos también están con los nervios de punta. Daan Struyven, codirector de investigación global de materias primas de Goldman Sachs, soltó en CNBC que la escalada del conflicto aumenta las posibilidades de que los precios del crudo superen los 120 dólares el barril. ¡120 dólares! Eso sí que es un ‘palo’. Y para rematar, el analista Tom Essaye, en su Sevens Report, comenta que la guerra cada vez se aleja más de un alto el fuego. A menos que haya un cambio drástico, los precios del petróleo se mantendrán allá arriba, bien elevados, como un kite en agosto.
Para nosotros en República Dominicana, esta situación no es para tomársela a la ligera. Cuando el precio del barril sube así, de una vez sentimos el impacto en la bomba de gasolina. La guagua, el carro, el motorcito… todo se encarece, y no solo el transporte, sino que los productos básicos también tienden a subir. Es un efecto dominó que nos llega directamente al presupuesto familiar y nos pone a estirar la chequera con estos precios ‘jevis’.
En definitiva, la volatilidad en el mercado del petróleo por la guerra en Irán es un tema que nos tiene que importar a todos. Ojalá la cosa se calme, porque la inestabilidad en los precios del crudo puede seguir afectando la economía global y, por supuesto, nuestro patio, obligándonos a buscarle la vuelta a cada gasto. ¡Hay que estar pilas!
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