¡Atención, mi gente! Un ‘lío’ gordo se ha armado con la Operación SeNaSa 2.0-A, donde el Ministerio Público ha metido la mano dura, llevando a cabo 28 arrestos por un entramado de corrupción y fraude en el Seguro Nacional de Salud (SeNaSa). Esta ‘vaina’ ha dejado a exempleados de la ARS estatal, médicos y hasta particulares bajo la mira de la justicia, acusados de desviar fondos que son de todos los dominicanos. Un golpe certero contra el ‘tigueraje’ que, según la noticia, buscaba defraudar los fondos públicos.
La movida, que se ha desarrollado con una magnitud considerable, fue autorizada por la jueza Ana Lee Florimón, del Juzgado de Atención Permanente del Distrito Nacional. Los allanamientos y apresamientos se hicieron a solicitud de figuras clave en la persecución del crimen organizado, como Wilson Camacho y Mirna Ortiz, titulares de la Dirección General de Persecución y de la Pepca, respectivamente. Esta ‘chercha’ judicial mantiene a los imputados en la preventiva del Palacio de Justicia de Ciudad Nueva, esperando que se les solicite medida de coerción de una vez, como manda la ley.
El esquema del fraude en SeNaSa, según la investigación, es una verdadera trama. La denuncia original por irregularidades en autorizaciones médicas la presentó la misma entidad el 28 de noviembre de 2024. Se estima que, entre enero de 2021 y septiembre de 2024, una red organizada utilizaba distintos números de teléfono para gestionar falsas aprobaciones de cirugías, consultas y procedimientos ambulatorios. La ‘gracia’ era que todo esto se hacía a través del call center, pero los afiliados no reconocían esas supuestas autorizaciones, generando un perjuicio preliminar estimado en unos RD$40 millones. ¡Un dineral que se iba en esta malversación!
Para sustentar la orden de arresto, la fiscalía no anduvo con adivinanzas; presentaron 37 elementos probatorios, que incluyen auditorías médicas detalladas, interceptaciones telefónicas que seguro tienen ‘lo suyo’, y certificaciones bancarias que atan cabos. La orden judicial, que abarcó inmuebles en el Distrito Nacional, Santo Domingo, Santiago, Cotuí y La Vega, autorizó la incautación de un viaje de cosas: teléfonos, equipos informáticos, documentos contables, armas, dinero en efectivo y bienes vinculados a lavado de activos. ¡Aquí se ha tirado la casa por la ventana para dar con los responsables!
Entre las personas cuyos inmuebles fueron intervenidos figuran nombres como Hanna Rashell Rodríguez Almánzar, Juan Henry Poueriet, Einstein Rafael Borromé Vásquez, y un largo etcétera que la noticia ha dado a conocer, mostrando la amplitud de la red. La lista es extensa y deja claro que el operativo no se anduvo con medias tintas, y que se está buscando a todos los involucrados en esta ‘vaina’ del fraude. Esta es la demostración de que el brazo de la justicia, cuando se lo propone, puede llegar hasta donde sea necesario.
El procurador adjunto Wilson Camacho informó que en la Operación SeNaSa 2.0-A participaron 45 fiscales, 200 agentes policiales, 16 miembros de la Unidad de Investigaciones Criminales y personal de la Dirección Nacional de Inteligencia (DNI). Camacho dejó claro que estas acciones constituyen una segunda fase destinada a desarticular por completo la estructura que, según la noticia, extraía recursos de la ARS estatal. Esto se suma a procesos previos, donde en la primera fase del caso SeNaSa fue arrestado Santiago Marcelo F. Hazim Albainy, exdirector ejecutivo de la entidad, a quien el Séptimo Juzgado de la Instrucción ratificó 18 meses de prisión preventiva, medida que también pesa sobre otros imputados como Gustavo Enrique Messina Cruz y Francisco Iván Minaya Pérez.
La justicia dominicana sigue en pie de guerra contra la corrupción. De forma paralela, el Ministerio Público ejecutó en junio pasado la Operación Onco 14, enfocada en supuestas maniobras fraudulentas mediante el Patronato Cibaeño Contra el Cáncer y el Instituto Oncológico Regional del Cibao. Aquí también se investigan irregularidades clínicas, doble facturación y distracción de fondos a través de fundaciones. Está claro que el ‘coro’ de la impunidad se está acabando y que el país está pidiendo transparencia a ‘grito pelao’.
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Ingeniero de Sistemas especializado en Inteligencia Artificial y Automatización de Procesos. Con una trayectoria enfocada en la convergencia entre tecnología de vanguardia y comunicación digital, Ramón lidera la implementación de modelos generativos aplicados al periodismo dominicano. Su trabajo garantiza que la información que llega a la diáspora no solo mantenga nuestra identidad “del patio”, sino que cumpla con los más altos estándares de veracidad y optimización técnica de la web moderna (2026).




