La situación económica de la República Dominicana se ha tornado un verdadero ‘dolor de cabeza’, una ‘vaina’ que tiene al Gobierno dominicano en aprietos: el pago de los intereses de la deuda pública ha superado, por segundo año consecutivo, el déficit fiscal anual. Para este 2026, la administración tiene el compromiso de desembolsar la considerable suma de RD$311,003.4 millones solo en intereses de la deuda del sector público no financiero (SPNF). Esta cifra es impresionante, representando el 22.4% de los ingresos totales programados para el año y el 18.6% de los gastos estimados. Un escenario que, sin ‘tigueraje’, pone de manifiesto la urgencia de reevaluar la política fiscal.
El meollo del asunto, de acuerdo al reporte, es que el constante incremento del endeudamiento no solo busca cubrir el déficit fiscal que se genera cada año. Una parte significativa de los nuevos préstamos se destina también a pagar el capital de la deuda ya existente, una especie de bola de nieve que sigue creciendo sin parar. Por ejemplo, este año, además de los RD$285,400.3 millones necesarios para cubrir el déficit, se tomarán prestados otros RD$121,192.6 millones para el pago del capital. Esto suma un total de RD$406,592.9 millones en endeudamiento adicional, lo que, de una vez, incrementa la carga futura de intereses.
La preocupación se acentúa al ver que los intereses de la deuda son más grandes que el propio déficit fiscal. Para este 2026, el déficit fiscal se proyecta en RD$285,400.3 millones, mientras que los intereses ascienden a RD$311,003.4 millones. Esto significa que, una vez que el Gobierno paga los intereses, le quedan RD$25,603.1 millones menos de los ingresos disponibles para cubrir el déficit real. Es como si la misma deuda se estuviera comiendo los recursos que se supone deben sostener los servicios y proyectos del país, creando un ciclo económico bien ‘jalto’.
Miguel Collado Di Franco, el reconocido vicepresidente ejecutivo del Centro Regional de Estrategias Económicas Sostenibles (CREES), ha puesto el grito en el cielo sobre esta situación. En una entrevista en ‘El Despertador’, el economista expresó su ‘preocupación’ por el aumento de las tasas en el mercado internacional. Asegura que ‘cuando salgamos a tomar prestado el año que viene, porque el bono de Estados Unidos se está incrementando, en el presupuesto de 2027 que no pinta mejor que este año, la carga de intereses, que la estamos pagando nosotros ahora, más el principal de la deuda, serán mucho mayores’. ¡Un pronóstico que no está para ‘chercha’!
Di Franco también recalcó que, aunque el valor nominal del Producto Interno Bruto (PIB) haya crecido, lo que importa para pagar los intereses de la deuda no es el PIB, sino los ingresos tributarios disponibles. ‘Tú puedes mirar la deuda con respecto al PIB, pero el tema principal en República Dominicana son los intereses de la deuda cuando tú los comparas contra los ingresos tributarios, que es con lo que se pagan’, explicó. Subrayó que, según la noticia, el pago de intereses se ha convertido en el primer renglón del gasto público corriente, absorbiendo este año el 22.4% de los ingresos, una porción casi comparable con lo que se destina a educación.
Ante este panorama, el ejecutivo del CREES insta al Gobierno a tomar ‘decisiones más serias’ con respecto al gasto público, especialmente en el tema de los subsidios. Puso como ejemplo el subsidio a la electricidad, que según la noticia, cada año absorbe alrededor de US$1,500 millones, y se espera que aumente en 2026 por los precios de los combustibles fósiles y la limitada gestión de las empresas distribuidoras. También mencionó los subsidios a los combustibles, haciendo hincapié en la necesidad de transferir el impacto de los precios internacionales a los consumidores, a pesar de los posibles costos políticos. De seguir así, el gasto en ambos subsidios podría superar los US$2,800 millones este año, un ‘viaje de cuartos’ que podría aliviar la presión de la deuda.
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