¡Klk mi gente! La vaina con Nvidia está de lo más jevi, dando palo duro en el mercado tecnológico. Según el reporte, la empresa se ha puesto las pilas con la Inteligencia Artificial, que es la que está moviendo el mundo ahora mismo. Sus aceleradores para IA están volando como pan caliente, y eso se ha reflejado en unas ganancias que son pa’ quitarse el sombrero.
Asegún la información, los números hablan por sí solos. En el ejercicio fiscal de 2024, sus beneficios se dispararon un impresionante 581%, una verdadera locura. Luego, en 2025, aunque el crecimiento fue un poco más ‘tranquilo’, un 145% es pa’ que se pongan las manos en la cabeza. Y pa’ rematar, el 25 de enero pasado, al cierre de su año fiscal 2026, ¡lograron un beneficio neto de 120.067 millones de dólares! ¡Eso es un viaje de cuarto, mi hermano!
Esta explosión de ganancias demuestra que el negocio de Nvidia ha dado un giro de 360 grados, dejando atrás lo que era su fuerte. Ya no son solo los reyes de las GPU para videojuegos, ¡qué va! La noticia detalla que en el segundo trimestre de su ejercicio fiscal 2027, el 92.5% de sus ingresos provino de los centros de datos. Esto deja claro que los aceleradores para Inteligencia Artificial y todo su ecosistema son la base de su éxito hoy día, ¡la médula del asunto!
Y como la demanda de estos chips es tan fuerte que la capacidad de fabricación no da abasto, el tigueraje de Jensen Huang, el líder de la compañía, se ha puesto vivo. Están invirtiendo miles de millones de dólares a sus proveedores. ¿Pa’ qué? Pa’ que amplíen sus instalaciones y les reserven un espacio especial en la producción de sus aceleradores. ¡Esa es una jugada maestra, mi gente, pa’ no quedarse en olla con la producción!
Para asegurar el golpe, la noticia menciona que Nvidia ha cerrado acuerdos importantes con seis proveedores clave. Estos suplidores son esenciales, ya que les proporcionan desde los sustratos que conectan los chips, hasta la capacidad para el empaquetado avanzado, pasando por las pruebas de semiconductores y los motores ópticos. Es decir, están blindando la cadena de suministro por los cuatro costados, ¡pa’ que no les falte na’!
Un ejemplo claro de su enfoque es con los sustratos, que son una vaina fundamental para conectar los cerebros de los chips a la placa principal. Su fabricación es súper compleja, y eso ha sido un dolor de cabeza para la industria. Pero Nvidia tiene un plan bien ‘chulo’: quieren multiplicar por 2.5 la producción de sustratos en los próximos tres años. Y para eso, se han buscado un coro con Ibiden, Samsung Electro-Mechanics y Unimicron, tres pesos pesados en la producción de estos componentes.
El empaquetado avanzado es otro eslabón vital que Nvidia no está dejando al azar. La noticia resalta que los chips modernos, como las GPU con memorias HBM, necesitan un ensamble de alta precisión. Por eso, están apoyando a su proveedor principal, Amkor, para que aumente su capacidad de fabricación de obleas de interposición en más de un 300% antes de finales de 2028. ¡Eso es tener ambición y estrategia clara, una verdadera ‘chercha’ de planificación!
En resumidas cuentas, la estrategia de Nvidia es un ejemplo de cómo una empresa se la juega para mantenerse en la cima cuando el negocio está ‘dando palo’. Al asegurar su cadena de suministro con este nivel de inversión y compromiso con sus proveedores, no solo garantizan su propio crecimiento, sino que también impulsan la infraestructura tecnológica global. ¡Un movimiento bacano que nos beneficiará a todos en el futuro de la IA!Si te ha gustado este artículo, ¡compártelo con tus amigos, o déjanos un comentario!
Ingeniero de Sistemas especializado en Inteligencia Artificial y Automatización de Procesos. Con una trayectoria enfocada en la convergencia entre tecnología de vanguardia y comunicación digital, Ramón lidera la implementación de modelos generativos aplicados al periodismo dominicano. Su trabajo garantiza que la información que llega a la diáspora no solo mantenga nuestra identidad “del patio”, sino que cumpla con los más altos estándares de veracidad y optimización técnica de la web moderna (2026).



