¡Mi gente! ¿Ustedes se imaginan emprender una aventura que dure casi tres décadas? Pues Karl Bushby, un exmilitar británico, acaba de hacer exactamente eso. Después de 28 años caminando por el mundo, llegó a su natal Hull, en el noreste de Inglaterra, y fue recibido por un gentío que, con razón, estaba volcado de emoción. Esta no es una chercha cualquiera, señores, es la historia de una `Travesía` épica que desafía todo lo que creemos posible.
A sus 57 años, este aventurero cubrió unos 50,000 kilómetros, pasando por 29 países. No es poca vaina. Bushby, con una humildad que le sale por los poros, dijo que no lo hizo solo, que ‘la Tierra’ fue su equipo, una declaración que nos pone a pensar. La alcaldesa de Hull, Maria Coward, y hasta un portavoz del primer ministro británico, destacaron su ‘espíritu, tenacidad y férrea determinación’, algo que nos llena de orgullo a todos, porque demuestra de lo que somos capaces los seres humanos.
El viaje del exparacaidista comenzó en 1998, cuando tenía 29 años, saliendo a pie desde el sur de Chile. Desde el principio, se impuso dos reglas claras y sin vuelta atrás: no usar ningún tipo de transporte y no regresar a casa hasta completar su hazaña. ¡Qué gallo! La vainita no fue fácil; el hombre tuvo que lidiar con todo tipo de problemas, desde la pandemia global y una crisis financiera, hasta rollos con los visados, lo que le hizo parar 14 de esos 28 años de camino.
Su recorrido fue un viaje que te deja con la boca abierta. Cruzó todo el continente americano, desde el frío del sur de Chile hasta Alaska. De ahí, se atrevió a cruzar el estrecho de Bering, pasando de Alaska a Rusia, algo que no es para cualquiera. Después, se internó por Asia Central y finalmente Europa. Este tiguerazo atravesó selvas tupidas, montañas imponentes, desiertos abrasadores y hasta yeguas de hielo, enfrentando cada desafío con una determinación de hierro.
Pero, ¿cuál fue la chispa que encendió esta locura? Bushby emprendió su aventura tras el fracaso de su matrimonio, cuando su esposa se fue a Irlanda del Norte con su hijo. Esta situación lo llevó a buscar un propósito, una forma de demostrarse a sí mismo de qué estaba hecho. Y qué mejor manera que poniendo la patica y caminando por el mundo. La emoción máxima llegó cuando se reencontró con su madre Angela, su hijo Adam, que ya tiene 36 años, y con una nieta de 12 a la que nunca había visto. ¡Qué momento más chulo y emotivo!
Lo más bacano de todo es que su épica travesía será inmortalizada en un documental titulado ‘Walk of Life’, dirigido por el reconocido cineasta alemán Werner Herzog, quien lo acompañó en la recta final. De hecho, la productora de la película le dio un chance y lo apoyó financiera y logísticamente durante los últimos 16 años, demostrando que detrás de cada gran aventura, siempre hay un equipo que cree en el sueño.
Bushby llegó al Reino Unido a principios de octubre tras cruzar a nado el Canal de la Mancha desde Francia, lo que ya es una hazaña por sí misma. Manifestó que quería demostrar que ‘todos podemos lograr mucho más de lo que imaginamos’. La verdad del caso es que este aventurero, acostumbrado a la soledad del camino, ahora siente ‘un poco de cosita’ al pensar en reintegrarse a la vida normal. ¡Imagínense el choque cultural! Su historia es, sin duda, una inspiración para todos los que buscamos nuestro propio camino en este mundo tan jevi.
Si te ha gustado este artículo, ¡compártelo con tus amigos, o déjanos un comentario!




