La farándula internacional está de boca en boca, y aquí, en el patio, la gente también se pregunta: ¿qué es lo que está pasando con la familia Jolie-Pitt? La noticia que tiene a todo el mundo virao’ es que Vivienne, la hija menor de los reconocidos actores Angelina Jolie y Brad Pitt, le ha puesto punto y final al apellido de su padre, Pitt, de forma oficial. Según el reporte, esta muchacha, que recién cumplió la mayoría de edad, ahora se identificará legalmente como Vivienne Marcheline Jolie, dejando atrás ese Apellido Pitt que tanto la conectaba con el famoso actor.
Asegún los documentos judiciales obtenidos por People, un juez de California dio el visto bueno a la solicitud de la joven el pasado lunes 2 de noviembre. Este movimiento, que no es poca cosa, la convierte en la cuarta de los seis hijos de la expareja en dar este paso tan significativo. Un verdadero acontecimiento que sigue levantando polvo y dejando a muchos preguntándose sobre la dinámica familiar de esta mediática estirpe de Hollywood.
Y es que Vivienne no está sola en esta decisión, ¡para nada! Sus hermanos Maddox, Zahara y Shiloh ya habían tomado la misma iniciativa. Maddox, por ejemplo, hizo su cambio legal en septiembre. Zahara, por su parte, se identifica oficialmente como Zahara Marley Jolie desde una audiencia en septiembre, y Shiloh comenzó su proceso en 2024, justo cuando cumplió sus 18 primaveras. Parece que hay una clara tendencia en el clan por desligarse de la famosa denominación paternal.
Este proceso de cambio de apellido no es un coro de ahora. La historia entre Angelina Jolie y Brad Pitt es larga y bien conocida en los medios. Según la información disponible, la pareja, que estuvo junta por doce años, se separó en 2016 y su divorcio se finalizó en diciembre de 2024. Este telón de fondo, sin dudas, ha influido en las decisiones personales de sus hijos, quienes han crecido bajo el ojo público y las complejidades de una separación tan comentada.
Es importante recordar que la expareja tiene seis hijos: Maddox, de 25 años; Pax, de 22; Zahara, de 21; Shiloh, de 20; y los gemelos Vivienne y Knox, ambos de 18. Cada uno de ellos, a su manera y en su momento, ha tenido que lidiar con la exposición mediática y las repercusiones de ser hijos de dos de las estrellas más grandes de la industria del cine. La elección de cambiar el apellido puede verse como una búsqueda de identidad propia, una manera de trazar su camino sin la sombra del nombre de uno de sus progenitores, especialmente tras el fin de una relación tan publicitada.
En nuestro país, el ‘tigueraje’ sabe que las decisiones de los famosos siempre traen cola. Y esta vaina de los Jolie-Pitt nos pone a pensar en cómo los hijos de figuras públicas navegan la vida, buscando su espacio y su identidad. No es fácil crecer en ese foco, y estas acciones, aunque suenen a chisme de farándula, son un reflejo de procesos personales profundos. La verdad es que, al final del día, cada quien decide cómo quiere llevar su nombre, y si le da pa’ cambiarlo, ¡pues de una vez!
Si te ha gustado este artículo, ¡compártelo con tus amigos, o déjanos un comentario!




